Las hierbas medicinales son grandes aliadas en el mantenimiento de la salud gracias a sus múltiples propiedades, pero también muchas de ellas son eternas presentes en la cocina y en el tocador.

En la cocina

En efecto, gran parte de las hierbas medicinales que usamos para aliviar, curar o prevenir una amplísima gama de enfermedades y dolencias humanas se usan para sazonar y enriquecer nuestra comida. Lo maravilloso de esto es que también de esta manera pueden ayudarnos a mejorar nuestra salud.

Las hierbas que se usan en la cocina generalmente añaden un sabor único, aroma y color que despierta los sentidos. Ciertas regiones del mundo se distinguen por su gastronomía ricamente especiada (Especia: sustancia aromática de origen vegetal que condimenta los alimentos), y qué mejor ejemplo que el de la India, en donde la comida es una fiesta de sabores gracias a mezclas entre diversas especias.

En la cocina puede usarse casi cualquier parte de las hierbas, desde las raíces, como en el caso del jengibre (Zingiber officinale), hasta los pistilos de las flores, como en el azafrán (Crocus sativus). Sin embargo, cuando se habla de hierbas generalmente se hace referencia a las partes frondosas aromáticas como las hojas, que pueden conservar los tallos. La albahaca (Ocimum basilicum) y el eneldo (Anethum graveolens) son, en este caso, hierbas de olor.

Las hierbas que se usan en la cocina generalmente añaden un sabor único, aroma y color que despierta los sentidos.

Aunque las semillas, las raíces, botones y las cortezas aromáticas son igualmente partes de las hierbas, en términos gastronómicos se les llama especias y no hierbas de olor. ¿Ejemplos? El clavo (Syzygium aromaticum) y el anís estrellado (Illicium verum), que son el botón y el pericarpo de las hierbas, respectivamente. Por último, suele denominarse condimentos a aquellos que pueden usarse como hierbas y especias, pero que son alimentos que se comen solos, como las nueces, las cebollas y los ajos.

Una comida sin ninguna hierba puede sentirse insípida, y es que ya nos acostumbramos a añadir tan siquiera un trozo de cebolla (Allium cepa) o un poco de pimienta (Piper nigrum) para que el sabor sea mejor. Pero además, las hierbas que se consumen pueden:

  • Ayudar a mejorar la digestión. Las propiedades amargas de algunas especies estimulan el hígado y la vesícula biliar, mejoran la digestión incluso de las grasas y ayudan a eliminar toxinas.
  • Añaden nutrientes. El laurel (Laurus nobilis), el romero (Rosmarinus officinalis) y demás hierbas y partes de ellas enriquecen un platillo y aportan nutrientes importantes para mantener la salud.
  • Tienen efectos medicinales, claro. Consumidas, las hierbas conservan muchas de sus propiedades y tienen efectos benéficos sobre el cuerpo. Por ejemplo, el ajo desinfecta el tracto intestinal y el eneldo puede aliviar las flatulencias.


Algunas hierbas usadas en la comida:

  • Chiles o pimientos (Género Capsicum)
  • Perejil (Petroselinum crispum).
  • Menta (Mentha x piperita).
  • Hierbabuena (Mentha spicata).
  • Azafrán.

En el tocador

Cleopatra, la última reina de Egipto, tenía a la sábila (Aloe vera) como una de sus hierbas favoritas y la usaba para cuidar la piel de su rostro y protegerla de los rayos solares, pues conocía las propiedades de su gel. Así mantenía un cutis suave y bello.

Hoy en día las hierbas son ingredientes comunes en numerosas cremas, champús, lociones, jabones, perfumes, maquillaje y otros productos para el cuidado y embellecimiento del cuerpo. Desde la Antigüedad, las personas aprovecharon los aceites de las hierbas para perfumar el cuerpo, y quemaron otras para liberar los aromas. La henna, una tinta que proviene de las hojas de Lawsonia inermis, se ha usado para teñir la piel y el cuerpo desde hace miles de años en el Viejo Mundo. Otras tintas derivadas de hierbas, como la del achiote (Bixa orellana), han adornado el cuerpo de personas nativas de América.

Jabones de hierbas naturales

Jabones naturales

En la actualidad la industria cosmética valora mucho las propiedades emolientes y aromáticas de algunas hierbas, que ayudan a mantener la piel suave y tersa, el cabello sedoso y brillante y el cuerpo con un aroma agradable, por lo que las incluyen en sus productos. Sin embargo, es fácil preparar con ellas remedios caseros para aliviar problemas estéticos como la caspa, el mal olor de axilas y las estrías, y recetas para prevenir el cabello o piel resecos y algunas arrugas del rostro.

Los usos cosméticos de las hierbas medicinales también contribuyen a la salud del cuerpo en tanto “la belleza es salud”. Un baño tibio con borraja (Borago officinalis) o toronjil (Melissa officinalis) tiene efectos diaforéticos, es decir, promueve la transpiración, importante para eliminar toxinas, y un baño tibio con lavanda (Lavandula angustifolia, L. officinalis), manzanilla (Chamaemelum nobile), rosas y consuelda (Symphytum officinale) relaja el cuerpo y la mente.

Algunas hierbas con usos cosméticos:

  • Sábila.
  • Pepino (Cucumis sativus).
  • Manzanilla.
  • Rosas (Género Rosa).
  • Jojoba (Simmondsia chinensis).

¡Cuidado!

No todas las hierbas medicinales pueden consumirse o usarse en la piel, pues resultan tóxicas, no saben bien o simplemente sus constituyentes activos no tienen efectos nutritivos ni embellecedores. La ruda (Ruta graveolens) y las prímulas Primura veris y Primura vulgaris pueden causar irritación si se manipulan con la piel desnuda. Asimismo, el epazote en dosis elevadas puede causar vómito, diarrea y hasta la muerte. El consumo de otras hierbas está contraindicado durante el embarazo, especialmente por sus efectos en el útero, como en el caso de la canela.

 

Fuentes:

Rosemary Gladstar. (2008). Herbal recipes for vibrant health. Storey Publishing.

Doreen Shababy. (2010). The wild and weedy apothecary. Llewellyn Publications.

Deni Bown. (1996). Enciclopedia de las hierbas y sus usos. España: Grijalbo Mondadori.

Andrew Chevallier. (2007). Herbal remedies. Estados Unidos: DK Publishing.

https://en.wikipedia.org/wiki/Dysphania_ambrosioides