Salvia officinalis

Existen alrededor de 1,000 especies de plantas del género Salvia, pero Salvia officinalis es la más conocida y la más utilizada en el hogar. Ocupa un lugar privilegiado entre los ingredientes de los herboristas desde hace miles de años; de hecho, la palabra officinalis indica que es una especie con valor medicinal y culinario bien reconocido.

Está clasificada como miembro del orden Lamiales, de la familia Lamiaceae y del género Salvia. Su distribución natural ocupa el sur y suroriente de Europa, en la región mediterránea, aunque se ha naturalizado en muchas otras zonas europeas. Se cree que fueron los romanos los que llevaron la planta y la introdujeron en la mayor parte de Europa y hasta las islas británicas. En la actualidad se cultiva en varios países del mundo.

¿Cómo es?

La salvia es una planta que suele crecer como arbusto o subarbusto perenne con muchos tallos profusamente ramificados. Por lo general alcanza una altura de aproximadamente 60 centímetros. Posee hojas de suave aroma fragante y forma oblonga de hasta 6.4 centímetros de longitud. Muestran un tono verde grisáceo en el haz, pero son ligeramente más pálidas en el envés. Un poco arrugadas, están cubiertas por diminutos pelos suaves.

La floración comienza en verano o a finales de primavera, cuando desarrolla espigas alargadas compuestas por bonitas y delicadas flores de color violeta, lavanda, púrpura, rosado o blanco, de aproximadamente 1 centímetro de longitud. Como esta especie tiene varios cultivares, la forma, el tamaño y el color pueden variar. En la naturaleza, es polinizada por abejas y desarrolla frutos de 4 núculas y semillas oscuras y redondas.

Cultivo y cosecha

Es una especie resistente y fácil de cultivar. Puede propagarse por semillas en primavera, por esquejes de leña blanda con brotes en primavera o verano, en un suelo bien drenado y preferentemente calcáreo. Tolera suelos un poco secos, pero no es una planta apta para entornos muy húmedos y fríos. Por el contrario, se desarrolla muy bien en sitios plenamente soleados. Con el tiempo, la salvia se torna muy leñosa, por lo que algunas personas prefieren reemplazarla una vez que esto ocurre.

La época ideal para las hojas de salvia es al principio de la floración, más o menos entre mayo y junio en muchas regiones. Al cortarlas deben usarse inmediatamente, o secarlas para conservar sus propiedades si se van a utilizar después.

Constituyentes activos

Aceite volátil (incluidos borneol, tujona, eucaliptol y alcanfor), ácidos fenólicos como el ácido rosmarínico y el ácido cafeico, taninos, compuestos amargos, resina y flavonoides.

Propiedades

Antibacterianas, fungicidas, diuréticas, antiinflamatorias, antidiaforéticas, estomacales, antioxidantes, hipotensivas, antisépticas, sedantes, antiespasmódicas, antivirales, astringentes, tónicas, carminativas, coleréticas, demulcentes, diaforéticas, emenagogas, expectorantes, inmunoestimulantes, laxantes, vermífugas y vulnerarias.

Partes utilizadas

Solamente las hojas.

Usos medicinales tradicionales

La salvia es un ingrediente común en muchos platillos, sobre todo de Europa. Combina muy bien con quesos y carnes y mejora el sabor de la comida. Sin embargo, sus usos medicinales son también sobresalientes.

La actividad más destacada de Salvia officinalis es la de reducir la producción de secreciones del cuerpo. En general, reduce la sudoración del cuerpo y la producción de leche materna.

Sistema digestivo. Es muy útil para mejorar la digestión gracias a sus compuestos amargos, sus propiedades carminativas y a que estimula la función del hígado. Asimismo, es una hierba auxiliar para bajar los niveles de colesterol y recobrar fuerzas y vitalidad durante un padecimiento crónico. Puede usarse para tratar indigestión o dispepsia y diarrea.

Sistema respiratorio. La salvia alivia la inflamación de la boca, la garganta y las amígdalas, reduciendo la irritación de las membranas mucosas y combatiendo las bacterias causantes de las infecciones en las encías. Por ende, puede usarse para tratar resfriados, gripes, bronquitis, laringitis, amigdalitis, gingivitis, faringitis, inflamación de las anginas y, en general, dolores de garganta.

Supone un excelente enjuague bucal para acelerar la curación de úlceras y aliviar el dolor de las mucosas de la boca y la garganta.

Sistema tegumentario. Al reducir la transpiración, puede contribuir en el tratamiento de padecimientos o infecciones de la piel, tales como el pie de atleta o el mal olor corporal.

Sistema nervioso. Es ligeramente sedante. Una taza de té de salvia puede ayudar a tranquilizar el estado de ánimo y tratar la ansiedad leve. Las mujeres pre o menopáusicas se pueden beneficiar para tratar los sofocos y los sudores que experimentan.

La investigación reciente demuestra que el aceite esencial de la salvia inhibe una enzima llamada acetilcolinesterasa, la cual suele ser combatida por los medicamentos para el tratamiento del Alzheimer, por lo que las personas con el padecimiento pueden mejorar su salud con el consumo de la planta. Es posible que Salvia officinalis estimule la cognición y ayude a elevar el estado de ánimo de las personas con demencia.

Sistema reproductivo. Es efectivo para tratar leucorrea por infección y promover un período menstrual regular; esto último es debido a que estimula los músculos del útero. Se dice que contribuye en el tratamiento de la eyaculación precoz.

Propiedades y usos de la salvia.

Preparaciones comunes

Se le consume principalmente en tés (infusiones), tinturas, cápsulas y compresas, aunque existen más remedios preparados con la hierba.

Contraindicaciones

Como remedio medicinal, la salvia no debe administrarse durante el embarazo y la lactancia. Puede afectar la cantidad de leche materna.

Dosis excesivas durante períodos prolongados llegan a ser tóxicos, y en algunas personas la hierba puede ocasionar indigestión. También debe evitarse si se padece de alta presión arterial y de epilepsia.

Curiosidades

-La palabra “salvia” se deriva del latín salvere, que significa “estar sano”.

-Se ha usado para ayudar a las mujeres a concebir.

-El botánico inglés William Turner, en 1551, mencionó a la salvia como una hierba que restaura el calor natural, acelera los sentidos, ayuda a la memoria y consuela los espíritus vitales.

-Los antiguos egipcios creían que la salvia tenía el don de aumentar la fertilidad.

 
Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Salvia_officinalis

http://www.iucnredlist.org/details/203260/0

Rosemary Gladstar. (2012). Medicinal herbs. A beginner’s guide. Storey Publishing.

Deni Bown. (1996). Enciclopedia de las hierbas y sus usos. España. Grijalbo Mondadori.

Jiri Stodola, Jan Volak. (1992). The illustrated encyclopedia of herbs. Their medicinal and culinary uses. Dorset Press.

Andrew Chevallier. (2007). Herbal remedies. Estados Unidos. DK Publishing.