Aloe vera

Tener una planta de sábila en casa parece ser una buena decisión en todos los sentidos; especialmente, porque es una de las plantas más útiles de las que cualquier persona puede sembrar. Su nombre ha sido escrito como sávila, y en algunas partes del mundo se le conoce también como áloe de Curazao y áloe de Barbados.

La sábila se clasifica como una especie del orden Asparagales, de la familia Asphodelaceae y del género Aloe, que contiene cientos de especies. Este género es nativo de África, pero la sábila se cultiva ahora en casi todas partes del mundo y se ha naturalizado en el subcontinente indio, la región mediterránea, el Caribe y Sudamérica. En la región mediterránea se han encontrado huellas de sábila que datan de hace más de 2,000 años.

Existen varias especies de aloes, pero Aloe vera es la única que se usa con seguridad. Otras especies pueden ser tóxicas.

En algunas partes del mundo se le conoce también como áloe de Curazao y áloe de Barbados.

¿Cómo es?

La sábila es una especie perenne de raíces delgadas, tallo muy corto y erguidas hojas gruesas con bordes dentados, que presentan un color verde grisáceo y, a veces, motas claras. Se le conoce como una planta suculenta, porque almacena grandes cantidades de agua dentro de sus hojas. Contienen un gel interno incoloro de textura viscosa, que se compone de parénquima, un tipo de tejido vegetal. En total, la planta alcanza entre 60 y 100 centímetros de altura.

En verano desarrolla una inflorescencia muy notoria con flores de color amarillo intenso y brillante, corola tubular de unos 3 centímetros de longitud y estambres alargados que sobresalen. Rara vez produce semillas.

Cultivo y cosecha

Aloe vera es muy fácil de cultivar, aunque crece lentamente. Se propaga por acodos en cualquier época del año o por semillas en primavera, ya sea directamente en el suelo o en recipientes amplios. Necesita un suelo bien drenado, preferentemente arenoso y no necesariamente fértil, y crecer en un lugar soleado. Incluso tolera sequías y suelos infértiles, pero en casa se le debe proporcionar un poco de agua cada semana para mejorar su desarrollo.

Las hojas pueden cosecharse en cualquier época del año, aunque se recomienda comenzar a hacerlo cuando la planta tiene unos 2 o 3 años. Una vez que se tienen las hojas puede extraerse el gel o la savia. No suelen secarse.

Constituyentes activos

Fibra, vitaminas B, vitamina E, taninos, selenio, polisacáridos, enzimas, ácido fólico, calcio, sodio, aminoácidos esenciales, antraquinonas, aloína y colina.

Propiedades

Alterativas, antihelmínticas, digestivas, laxantes, diuréticas, purgantes, analgésicas, antibacterianas, antiedémicas, estomacales, antihistamínicas, antiinflamatorias, antisépticas, antivirales, amargas, colagogas, demulcentes, depurativas, emolientes, emenagogas, fungicidas, hemostáticas, estimulantes, tónicas, vermífugas y vulnerarias.

Partes utilizadas

Hojas, de las que se obtiene el gel y el jugo.

Usos medicinales tradicionales

Sistema tegumentario. El gel de sábila es un producto valiosísimo para el cuidado y tratamiento de la piel. Gracias a su contenido de polisacáridos proporciona un efecto calmante a las membranas mucosas.

Entre otros beneficios, reduce la inflamación, calma la comezón, hidrata, disminuye la pérdida de agua y estimula el tejido dañado y por ende, la curación rápida. Calma el dolor debido a que inhibe las sustancias que lo ocasionan, promueve la circulación en los vasos sanguíneos debajo de la piel e inhibe la proliferación de hongos y bacterias. Se absorbe rápidamente y, por si fuera poco, su textura gelatinosa brinda una sensación refrescante, muy agradable cuando hay quemaduras o abrasiones cutáneas.

El gel está indicado para el tratamiento de quemaduras de primer y segundo grados (especialmente las solares), abrasiones, raspones, hemorroides (solo en remedios externos) eccema, escaldaduras, dermatitis, acné leve, dermatitis del pañal, herpes zóster, estrías, psoriasis y úlceras por herpes. Es útil para aplicar sobre la piel después de un tratamiento terapéutico de radiación. Previene infecciones, pero es mejor no usarlo en heridas abiertas y profundas.

Sistema digestivo. En personas sanas, que no tienen padecimientos crónicos o frecuentes de tracto digestivo, el jugo puede ayudar a reducir la inflamación e irritación de la colitis ulcerosa, las úlceras pépticas, la acidez y el reflujo. Por su acción laxante promueve la eliminación de toxinas, y sus compuestos amargos estimulan la función del hígado, mejorando la digestión y la secreción de enzimas digestivas. Una vez que se consume, los compuestos estimulan el movimiento intestinal entre 8 y 12 horas después.

Por otra parte, ayuda a restaurar fluidos perdidos del cuerpo.

Sistema respiratorio. Aunque no tiene una acción especialmente útil para aliviar síntomas de enfermedades respiratorias, el gel funciona para aliviar úlceras de la boca y dolor o irritación de garganta. Se aplica tópicamente o en líquidos para hacer gárgaras.

Sistema cardiovascular. El jugo de la planta parece ser benéfico, aunque sus usos en este sistema todavía se están conociendo. Estudios apuntan que puede contribuir a reducir los niveles de azúcar en la sangre en personas con diabetes tipo 2 y ayudar a curar heridas y úlceras de su piel.

Usos y propiedades de la sábila.

Preparaciones comunes

Generalmente se usa el gel interno fresco, con el que pueden prepararse lociones, ungüentos y otros remedios de uso externo. También es posible elaborar jugo a partir de las hojas, el cual se consume vía interna, y hacer píldoras y tinturas, aunque estas últimas son poco comunes para hacer en casa.

Contraindicaciones

No debe usarse externamente en infecciones de la piel por estafilococos o en el tratamiento de impétigo. Deben evitar su consumo interno las mujeres embarazadas y personas con hemorroides, irritación intestinal y dolores abdominales de causa desconocida.

En algunas personas el gel ocasiona reacciones alérgicas. Dosis elevadas o frecuentes de remedios de uso interno pueden irritar el tracto digestivo o tener fuertes efectos purgantes; se recomienda consultar a un médico antes de tomar internamente la sábila.

Curiosidades

-Se cree que el envoltorio de lino con el que se envolvió el cuerpo de Jesucristo estaba impregnado con mirra y sábila.

-Otra creencia es que la famosa Cleopatra de Egipto, entre sus numerosos tratamientos de belleza, usaba sábila para frotar su piel diariamente. A esta hierba se atribuyó su belleza.

-Su uso en heridas de la piel se remonta a poco más de 2,000 años atrás.

 

 

Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Aloe_vera

http://www.kew.org/science-conservation/plants-fungi/aloe-vera-aloe-vera

Deni Bown. (1996). Enciclopedia de las hierbas y sus usos. España. Grijalbo Mondadori.

Linda B. White, Barbara Brownell Grogan, Barbara H. Seeber. (2013). 500 time-tested home remedies and the science behind them. Fair Winds Press.

James A. Duke. (2002). Handbook of medicinal herbs. Second edition. CRC Press.

Rosemary Gladstar. (2012). Medicinal herbs. A beginner’s guide. Storey Publishing.

Andrew Chevallier. (2007). Herbal remedies. Estados Unidos. DK Publishing.