Remedios Caseros para los Esguinces y Torceduras

Los esguinces o torceduras y las distensiones son lesiones muy comunes entre los deportistas, pero prácticamente ninguna persona se salva de sufrirlas alguna vez en su vida. Son muy dolorosas, ocasionan molestias durante un tiempo y si no se atienden correctamente pueden suponer un gran problema para la movilidad.

Un esguince se produce cuando uno o más ligamentos se estiran, tuercen o desgarran. Por otra parte, una distención ocurre si los músculos o tendones se estiran o se rompen. A veces estas lesiones son confundidas.

Síntomas de los esguinces y torceduras.

En un primer momento, muchas personas sienten una especie de chasquido o crujido, y a veces una sensación de desgarro en el área. Después hay dolor, inflamación o rigidez, y generalmente un gran hematoma. Si el esguince es poco más que leve, el afectado es incapaz de mover bien la extremidad o de caminar.

La mayoría de los esguinces se producen en los tobillos, pero también pueden afectar las muñecas y los dedos.

Causas.

Los ligamentos son tejidos que conectan dos o más huesos de una articulación. Los esguinces o torceduras con frecuencia son resultado de un movimiento brusco que lleva a una articulación a moverse de su posición normal, por lo que los ligamentos también se mueven y se estiran de más.

Caídas en las que se aterriza sobre el pie o el brazo y torceduras de rodillas son causas comunes de esguinces.

Tratamiento.

A menos que el dolor sea inaguantable y el esguince o torcedura tenga muy mal aspecto o el afectado tenga graves problemas para moverse, los esguinces pueden tratarse con analgésicos de venta sin receta, reposo y cuidados simples en casa. Como primeros auxilios se recomienda aplicar hielo en la zona y alguna crema o ungüento que ayude a reducir la inflamación.

Un médico puede prescribir el uso de una férula o cabestrillo para inmovilizar la articulación. Algunas personas necesitan muletas o incluso silla de ruedas para hacer sus actividades durante un tiempo. Los esguinces leves se curan en el transcurso de poco más de una semana, pero si son graves pueden requerir reposo prolongado o la asistencia de un fisioterapeuta para ayudar a recuperar el movimiento de la articulación.

6 Remedios caseros para esguinces y torceduras.

1. Prepara pomada de árnica

-Para aliviar el dolor de un esguince, prepara una pomada de árnica (Arnica montana), que promueve la circulación. Usa flores secas o frescas para hacer primero un aceite herbal, y después mézclalo con un poco de vaselina hasta obtener una consistencia espesa. Unta el preparado 3 o 4 veces al día hasta que sientas alivio.

Atención: no apliques ningún remedio con árnica sobre piel cortada, ya que de esta forma puede resultar tóxica.

2. Masajea la zona

-Raspa el gel de una hoja de sábila (Aloe vera) y mezcla 2 cucharadas con 10 gotas de aceite esencial o herbal de menta (Mentha x piperita). Masajea con esto la torcedura varias veces al día para ayudar a reducir el dolor.

3. Ungüento herbal

-Pica raíces y hojas de consuelda (Symphytum officinale) y pon 8 cucharillas a cocer a baño maría con aceite de oliva para hacer un aceite herbal. Mézclalo después con vaselina y aplica el ungüento varias veces al día durante varios días. La consuelda reduce notablemente el dolor de los esguinces y las torceduras, y promueve su rápida curación.

4. Unta aceite herbal

-Prepara un aceite herbal con hojas y flores de hierba de San Juan (Hypericum perforatum), y úntalo sobre el esguince o la torcedura varias veces al día. Es una de las mejores hierbas para reducir la inflamación.

Prepara tu propio aceite herbal

5. Tintura de árnica

-Elabora una tintura de árnica para un esguince en el tobillo. Usa flores y brandy o vodka y sigue nuestras recomendaciones. Si eres deportista, trata de tenerla siempre a tu disposición, porque una tintura debe dejarse macerar durante unas semanas. Cuando la tengas, vierte 5 l de agua y 3 cucharadas de la tintura en un recipiente y date un baño de pies durante 8 minutos. Al mismo tiempo usa un paño remojado en agua fría sobre tu frente.

Si no tienes tintura, deja reposar 6 cucharadas de árnica en 1 l de agua hervida durante 20 minutos, cuela y lava la zona con el líquido frío varias veces al día. También puedes remojar un paño limpio de algodón en la tintura o la infusión y colocarlo como compresa en la zona.

6. Pasta para la inflamación

-Muele 1 taza de raíz de cúrcuma (Curcuma longa) o consíguela en polvo. En un recipiente mézclala con un chorrito de miel de abejas y 1 o 2 cucharillas de gel de una hoja de sábila. Trata de que quede una pasta de consistencia espesa pero untable. Aplica una capa sobre el esguince o torcedura durante 30 minutos y retira con agua fría; la cúrcuma es un excelente antiinflamatorio. Hazlo 2 o 3 veces al día.

Remedios caseros para los esguinces.

Remedios para esguinces y torceduras (No herbales).

1. Baño con sales

-Llena la tina con agua caliente y agrega 2 tazas de sales de Epsom. Sumérgete durante 8 minutos para que los componentes ayuden a reducir la hinchazón. Si prefieres, sumerge solo los pies durante el mismo tiempo, y al finalizar seca bien y unta un ungüento antiinflamatorio. Hazlo durante 2 o 3 días.

2. Aplicación de hielo

-Ante los primeros signos del esguince, envuelve una bolsa de hielo picado o de verduras congeladas en un paño delgado, y colócalo sobre la zona durante 25-30 minutos para reducir el dolor y la hinchazón. Repite la acción otras 2 o 3 veces a lo largo del día.

3. Cataplasma sobre el esguince

-Mezcla illita verde, un tipo de arcilla, con un poco de agua fría, y colócala entre 2 trozos de tela de algodón. Deposita la cataplasma sobre el esguince durante 2 horas. Repítelo tantas veces como lo necesites.

4. Combina sal con vinagre

-Combina sal de mar y vinagre de sidra de manzana a partes iguales, y unta el líquido sobre la lesión con movimientos suaves. Aplica el remedio varias veces al día.

Recomendaciones.

-Evita usar sandalias o zapatos de tacones altos durante o después de la recuperación. Prefiere calzado cerrado y preferentemente suave.

-Consume alimentos ricos en antocianinas, unos pigmentos naturales que contribuyen a fortalecer músculos y vasos sanguíneos. Los encuentras en moras, arándanos, frambuesas y cerezas.

Fuentes

http://www.niams.nih.gov/health_info/sprains_strains/sprains_and_strains_ff.asp

http://www.nhs.uk/conditions/sprains/Pages/Introduction.aspx

David Hoffmann. (1998). The herbal handbook. A user’s guide to medical herbalism. Estados Unidos. Healing Arts Press.

Larousse. (2014). El pequeño Larousse de los consejos y secretos de las abuelas. Larousse Ediciones.

Editors of Reader’s Digest. (2004). 1,801 home remedies.

Anke Bialas. (2013). Homemade Health. Home remedies your grandmother knew. Natator Publishing.

Linda B. White, Barbara Brownell Grogan, Barbara H. Seeber. (2013). 500 time-tested home remedies and the science behind them. Fair Winds Press.