Remedios Caseros para las Quemaduras.

Muchas personas piensan que solo los elementos calientes pueden quemar, pero en realidad una quemadura puede ser ocasionada por productos químicos y hasta el hielo. Por esto, son dolencias usuales entre las personas que pueden aliviarse con remedios caseros y naturales.

Los 3 tipos principales de quemaduras.

De primer grado. Solo la capa más superficial de la piel, la epidermis, resulta afectada. Se experimenta dolor y enrojecimiento.

De segundo grado. Dañan la epidermis y la dermis, y producen ampollas dolorosas.

De tercer grado. Son las más graves, pues se extienden al tejido debajo de la piel, y esta se torna blanca o negra o se carboniza.

Causas.

Objetos o líquidos calientes, rozamiento, productos químicos, la electricidad, el vapor, el hielo y claro, el fuego y la radiación solar y química, pueden ocasionar quemaduras en la piel.

Las quemaduras de tercer grado duelen poco o nada, ya que afectan las terminaciones nerviosas de la piel.

Síntomas.

Un síntoma común en casi todas las quemaduras es el dolor y la sensación ardiente; sin embargo, las quemaduras de tercer grado duelen poco o prácticamente nada, ya que afectan las terminaciones nerviosas de la piel. En general, pueden ocasionar hinchazón o inflamación, enrojecimiento o coloración violácea y ampollas.

Tratamiento.

Debido al dolor, una quemadura requiere atención inmediata. Debe situarse la zona bajo el chorro de agua fría (no helada) durante varios minutos hasta que la sensación caliente disminuya un poco. Si no hay ampollas puede aplicarse una loción o gel refrescante, y si las ampollas se revientan es necesario limpiar el área con jabón y usar un ungüento antibiótico; en este caso es preferible acudir al médico para que este lo recete.

Las quemaduras de tercer grado son una urgencia médica y requieren atención profesional, pero las de primer y segundo grado pueden tratarse en casa con ayuda de algunas plantas. Si no aguantas el dolor, toma un analgésico de venta sin receta, como acetaminofén o ibuprofeno.

7 Remedios caseros para las quemaduras.

No uses hielo y el agua no debe estar demasiado fría porque podría dañar los tejidos. Después puedes aplicar uno de estos remedios caseros para quemaduras:

1. Cataplasma de sábila.

-Un remedio rápido y sencillo consiste en desprender una penca de sábila (Aloe vera)  y exprimirla encima de la quemadura. Si tienes una gasa, corta a lo largo la penca recién cortada, envuélvela y colócala sobre la zona para que funcione como cataplasma. Puedes desprender una penca firme y cortarla a lo largo; con una cuchara grande recoge el gel interno, deposítalo en un frasco y guárdalo en el refrigerador para aplicarlo las veces que sea necesario.

Increíbles beneficios de la Sábila…

Por sus propiedades anestésicas, antibacterianas y antiinflamatorias, brinda una sensación refrescante y alivia el dolor paulatinamente; además, ayuda a acelerar el proceso de curación. La concentración de antraquinonas permite la rápida reparación de los tejidos, por lo que muchas quemaduras pueden tratarse con sábila, incluso aquellas producidas por radiación química.

Atención: la sábila no debe aplicarse en ampollas abiertas, quemaduras de tercer grado ni infecciones por estafilococos.

2. Ungüento de 3 hierbas.

-Mezcla a partes iguales flores de caléndula (Calendula officinalis), hojas y flores de hierba de San Juan (Hypericum perforatum) y hojas de consuelda (Symphytum officinale), y prepara un ungüento según nuestras recomendaciones. Aplica suavemente sobre la quemadura al menos 3 veces al día.  La hierba de San Juan ayuda a reparar el daño a los nervios.

3. Paños de agua de caléndula.

-Mezcla 1 g de flores secas de caléndula en 1 taza con agua y deja en el fuego durante 10 minutos. Una vez fría el agua, moja un paño limpio y aplícala sobre la quemadura. Repite con frecuencia. Este remedio previene y alivia el daño a las terminaciones nerviosas.

Al tener sus flores propiedades antisépticas, analgésicas y antiinflamatorias, la caléndula es muy común en cremas y ungüentos cutáneos para evitar infecciones y tratar irritaciones. Suele aplicarse en quemaduras leves a moderadas para promover la curación y evitar la formación de cicatrices de contractura.

4. Aplicación de aceite de lavanda.

-Aplica aceite esencial de lavanda (Lavandula officinalis, L. angustifolia) directamente sobre la región. Si lo prefieres, puedes mezclar 15 g de gel de sábila con 10 gotas de aceite de lavanda, y untar la pasta cuantas veces necesites.

La lavanda, por su parte, es además de una bonita planta una efectiva hierba antibacteriana, antifúngica y antiséptica. Algunas personas confían en ella para desinfectar y curar quemaduras menores.

Prepara tu propio aceite medicinal.

5. Aplicación de té verde.

-Pon una bolsita de té verde (Camellia sinensis) en ½ taza de agua hirviendo. Sácala después de unos minutos, déjala enfriar y úsala para refrescar la zona y calmar el dolor. Puedes hacer esto diariamente hasta que la inflamación disminuya, pero maneja el material con las manos limpias.

Conoce el poder del té verde…

6. Cobertura con avena.

-Calienta 30 g de copos de avena en un recipiente con ¾ de taza de agua y calienta en el microondas durante 2 minutos. Unta la avena en la quemadura hasta cubrirla completamente y déjala por 30 minutos o 1 hora como máximo.  Por supuesto, aplica la avena fría.

La avena (Avena sativa y Avena fatua) también proporciona una agradable sensación de alivio para las quemaduras solares si se aplica tópicamente como una loción calmante.

7. Remedio con miel.

-Un remedio rápido y simple se hace aplicando miel de abeja sobre la piel y cubriendo el área con una gasa limpia. Retírala después de 6 horas, limpia la piel y repite el procedimiento más tarde.

Recomendaciones.

-Mantener el área limpia y, si tienes ampollas, cuidar que no se revienten para evitar una infección.

-Evitar usar o aplicar remedios con algodón o telas que sueltan pelusa, pues pueden adherirse a la zona.

Otras opciones…

-Una cataplasma con varias rodajas de pepino. Puedes aplicar las rodajas directamente sobre la piel, y cubrir con una tela limpia remojada en agua fría.

Remedios caseros para las quemaduras (No herbales).

1. Pasta de arcilla y agua.

-Si la quemadura es leve y superficial, basta con aplicar un poco de arcilla en polvo sobre la zona para aliviar el dolor. También puedes hacer una pasta de arcilla y agua fría, colocarla entre dos gasas estériles y colocar la cataplasma en la quemadura. Mójala en agua fría cada vez que la sientas caliente.

2. Remedio con cloruro de magnesio.

-Diluye 1 cucharada de cloruro de magnesio en 1 vaso con agua tibia, deja enfriar y vierte el líquido en un recipiente ancho. Moja la parte afectada y una gasa estéril en el agua, y después cubre la zona con la gasa. Vuelve a mojarla cada 15-20 minutos hasta que sientas alivio.

3. Aplica papa cruda.

-Después de mantener la zona bajo el agua fría, coloca 1 o 2 rodajas de papa cruda sobre ella para ayudar a reducir la inflamación.

4. Vinagre sobre la quemadura.

-Para reducir el dolor y la inflamación después de unas horas, empapa 2 o 3 trozos de toallas de papel en vinagre blanco y ponlas sobre la quemadura. Retíralas cuando estén secas, y repite varias veces si es necesario. El vinagre blanco contiene ácido acético, al igual que la aspirina.

 

 

Fuentes

http://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/burns/basics/definition/con-20035028

Alice Roberts. El gran libro del cuerpo humano. La guía visual definitiva. Dorling Kindersley Ltd.

Rosemary Gladstar. (2012). Medicinal herbs. A beginner’s guide. Storey Publishing.

Brigitte Mars, Chrystle Fiedler. (2011). The country almanac of home remedies. Fair Winds Press.

Linda B. White, Barbara Brownell Grogan, Barbara H. Seeber. (2013). 500 time-tested home remedies and the science behind them. Fair Winds Press.

Editors of Reader’s Digest. (2004). 1,801 home remedies.

Larousse. (2014). El pequeño Larousse de los consejos y secretos de las abuelas. Larousse Ediciones.

Linda B. White, Barbara Brownell Grogan, Barbara H. Seeber. (2013). 500 time-tested home remedies and the science behind them. Fair Winds Press.