Remedios Caseros para el Mal Aliento.

Si no te han insistido discretamente en masticar un chicle, quizá no tienes este problema. Pero nunca está de más asegurarse, ¿cierto? Existen numerosos remedios caseros para el mal aliento.

El mal aliento o halitosis es una condición común que afecta a personas de todas las edades, aunque generalmente una persona no se percata de su propio olor. Se cree que un 25-30 % de la población mundial lo padece.

No es una enfermedad, pero en ocasiones se debe a un problema subyacente que debe atenderse, como algún trastorno metabólico. Lo que sí es cierto es que generalmente causa incomodidad, que para las demás personas es muy obvio y que puede generar situaciones embarazosas.

Señales de tener mal aliento.

Como se dijo, no es común que una persona se dé cuenta de que tiene mal aliento. Si te preocupa tenerlo, lame la parte posterior de tu muñeca, espera unos segundos y acerca tu nariz a ella para evaluar el olor. Sospecha si alguna persona te ha insinuado algo al respecto, si tu higiene dental es insuficiente o si tienes problemas digestivos.

Se cree que un 25-30 % de la población mundial padece halitosis.

Causas.

Existe un gran número de factores causantes de la halitosis. La mayoría de los casos se deben a una mala higiene bucal, que propicia la proliferación de bacterias entre los dientes, en las encías y en la lengua debido a alimentos atrapados entre los dientes. Al cabo de un tiempo, estas bacterias descomponen la comida y despiden gases de olor desagradable.

Otra causa típica de mal aliento es el tipo de comida o bebida que llevamos a la boca. La cebolla, el ajo, el pescado y la carne, que contienen cantidades moderadas a altas de azufre, pueden causar mal aliento que persiste durante mucho tiempo, mientras que la cerveza, el vino y otras bebidas alcohólicas suelen dejar un olor característico que para muchos no es agradable en absoluto. Cuando las sustancias de los alimentos de olor penetrante entran en el torrente sanguíneo son llevadas hacia los pulmones, y de esta forma el olor se despide a través de la respiración.

El tabaco, medicamentos como los antihistamínicos, los tranquilizantes, los antidepresivos y los diuréticos, las infecciones bucales, nasales y de nariz y garganta, así como la resequedad de la boca, son otras causas de mal aliento. Un escaso flujo de saliva promueve la proliferación de las bacterias que se alimentan de residuos de comida; esta es la causa del llamado “mal aliento matutino”. Algunos tipos de cáncer y problemas metabólicos, como la enfermedad por reflujo gastroesofágico, también pueden afectar el aliento.

Tratamiento.

El tratamiento de la halitosis depende de lo que la ocasiona. Si es una mala higiene bucal, no hay más remedio que intensificarla e incorporar enjuagues bucales, limpiadores de lengua e hilo dental a la rutina diaria. El dentista puede recomendar una crema o enjuague específico para matar las bacterias, o remediar un problema de caries, sarro y dolencias de las encías. Si se trata de una infección bacteriana en el tracto respiratorio, puede recomendar la ingestión de antibióticos.

Los casos en los que otros trastornos son responsables del aliento desagradable se tratan con un médico especialista, pero cuando es algo menor, puede tratarse con remedios caseros para el mal aliento.

8 Remedios caseros para el mal aliento.

El mal aliento puede combatirse con hierbas de propiedades antibacterianas (para eliminar las bacterias que lo causan), desodorantes y aromáticas. Mira estos sencillos remedios caseros para el mal aliento y pruébalos si tienes este problema.

1. Masticar perejil.

Si sospechas que tu aliento es desagradable después de una comida con cebollas o ajos crudos, mastica una ramita fresca de perejil (Petroselinum crispum), que tiene un fuerte efecto desodorante y que puede enmascarar los olores fuertes. ¡Este sencillo remedio puede salvarte el día!

2. Té de menta.

Bebe diariamente un té preparado con:

  • 1 cucharilla de hojas frescas de menta (Mentha x piperita) finamente picadas,
  • 1 rajita de canela (Cinnamomum verum),
  • 2 bolsas de té verde (Camellia sinensis) y
  • 2 tazas con agua.

Pon a calentar el agua; cuando hierva, agrega los demás ingredientes y apaga el fuego. Por último, cuela el líquido y bébelo tibio.

3. Pasta dental con bicarbonato.

Podrías probar la eficacia de una pasta dental con hierbas. Mezcla en un recipiente:

  • 1 cucharilla de bicarbonato de sodio,
  • 1 cucharilla de sal de mar molida,
  • ¼ de taza de arcilla blanca (caolín),
  • 1 cucharilla de glicerina y
  • 2 o 3 gotas de aceite esencial de menta hasta formar una pasta.

Deja secar la mezcla en un sitio fresco y seco, y después lava tus dientes con ella. Puedes guardar el resto en un frasco con tapa hermética.

Atención: No uses este remedio durante períodos prolongados, porque el bicarbonato de sodio puede afectar el esmalte dental.

4. Infusión de hojas de menta.

Haz infusión con hojas de menta y bébela regularmente. Además de refrescar el aliento, este té alivia molestias estomacales como exceso de gases y distensión abdominal.

5. Té de albahaca.

La albahaca (Ocimum basilicum) es antibacteriana y tiene sabor y aromas característicos. También puedes masticar una ramita o bien, beber un té de hojas secas en casos de emergencia.

6. Infusión de romero.

Prepara una infusión de romero (Rosmarinus officinalis) y bébela regularmente para refrescar el aliento y eliminar el mal olor.

7. Té de anís.

Prepara té de semillas de anís (Pimpinella anisum) o canela, y úsalo diariamente como enjuague bucal, manteniéndolo en tu boca durante al menos 30 segundos. Tanto uno como otro contienen aceites esenciales de acción antimicrobiana.

8. Enjuague bucal con menta.

Otro enjuague bucal natural que puedes utilizar diariamente es uno preparado con:

  • 1 cucharilla de bicarbonato de sodio,
  • 4 gotas de aceite esencial de menta y
  • 1 taza de agua.

Mezcla y agita muy bien los ingredientes y enjuaga tu boca. No debes beber la mezcla.

Recomendaciones.

  • Mantener una higiene bucal (no solo dental) muy cuidadosa. Usa hilo y enjuague bucal diariamente, y visita al dentista cada 6 meses. ¡No olvides limpiar bien la lengua!
  • Beber mucha agua para propiciar la salivación.
  • Reducir tu consumo de alcohol, tabaco y alimentos que causan la halitosis. Algunos de estos alimentos son importantes para una dieta sana, como el ajo, así que puedes evitarlos solo en casos específicos.

Prueba también con:

  • 1 cucharada de jugo de alfalfa (Medicago sativa) 2 veces al día.
  • 3 cápsulas de clorofila, tomadas diariamente.
  • Semillas de cardamomo (Elettaria cardamomum) masticadas para eliminar bacterias causantes del mal aliento.

Remedios caseros para el mal aliento (No herbales).

1. Limpieza con una cuchara.

-Puede ser causa de una lengua sucia. Si no tienes un raspador de lengua, usa una cuchara para limpiar suavemente desde la parte posterior. Hazlo todas las noches y mañanas y comprueba los resultados.

2. Enjuague con peróxido de hidrógeno.

-Mezcla 2 cucharadas de peróxido de hidrógeno y 2 cucharadas de agua en un vaso. Enjuaga la boca con la mezcla una vez en la mañana y una vez en la noche, haciendo buches durante 20 segundos.

3. Enjuague con limón.

-Diluye el jugo de 1 limón mediano en 1 vaso con agua y usa el líquido para enjuagarte enérgicamente la boca durante 5 minutos.

4. Enjuague con bicarbonato y menta.

-Otro enjuague útil para neutralizar el mal olor consiste en diluir 1 cucharilla de bicarbonato de sodio y 1 gotas de aceite de menta en 1 vaso con agua tibia. Úsalo 2 veces al día o solo cuando lo necesites.

5. Mastica canela.

-Para situaciones de emergencia, mastica una raja de canela, muy fácil de conseguir, durante varios minutos, y después deséchala. La canela despide un agradable aroma y la masticación promueve la salivación.

 

 

Fuentes

http://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/bad-breath/symptoms-causes/dxc-20192379

http://www.nhs.uk/Conditions/Bad-breath/Pages/Introduction.aspx

(1997). Remedios, curaciones y tratamientos médicos. México: Reader’s Digest México.

Anke Bialas. (2013). Homemade Health. Home remedies your grandmother knew. Natator Publishing.

Linda B. White, Barbara Brownell Grogan, Barbara H. Seeber. (2013). 500 time-tested home remedies and the science behind them. Fair Winds Press.

Brigitte Mars, Chrystle Fiedler. (2011). The country almanac of home remedies. Fair Winds Press.

Andrew Chevallier. (2007). Herbal remedies. Estados Unidos: DK Publishing.

Mark Stengler, James F. Balch, Robin Young Balch. (2016). Prescription for natural cures. Third edition.  Turner Publishing Company.

Editors of Reader’s Digest. (2004). 1,801 home remedies.

Larousse. (2014). El pequeño Larousse de los consejos y secretos de las abuelas. Larousse Ediciones.