Remedios Caseros para el Estrés.

Con remedios caseros, dile adiós al estrés. Hoy en día parece que una gran parte de los problemas de salud están relacionados con el estrés, debido a la agitada vida que muchas personas llevan. Mantener un equilibrio entre trabajo, vida social y familia puede ser complicado en la sociedad occidental actual, por lo que no es raro que casi toda persona sufra estrés bajo ciertas situaciones; incluso puede sentirse en circunstancias cotidianas.

El estrés es una respuesta normal del cerebro ante ciertas demandas, que se reconoce por una sensación intensa de presión emocional. Biológicamente, el estrés es importante para la supervivencia pues permite mantenernos alerta, pero si se prolonga durante mucho tiempo (estrés crónico) tiene un efecto negativo sobre la salud general.

Síntomas del estrés.

Se manifiesta con algunos o varios de los siguientes síntomas: sensación de incapacidad para hacer frente a las situaciones, sudoración, pérdida de apetito, dificultad para concentrarse, fatiga, malestar estomacal, dolor o tensión muscular, inquietud, sensación abrumadora, problemas de sueño, tristeza, dolor de cabeza, entre otros.

En realidad, el estrés es diferente en cada persona. Algunas tienen mayor tolerancia, mientras que otras tienen dificultad para tolerarlo y su cuerpo resiente los efectos. El estrés crónico puede provocar úlceras estomacales, indigestión, bajo deseo sexual, insomnio, síndrome de intestino irritable y otros problemas de salud evidentes.

Si el estrés se prolonga durante mucho tiempo, tiene un efecto negativo sobre la salud general.

Causas.

El estrés puede ser rutinario (exámenes escolares, relaciones familiares, etcétera), ocasionado por un cambio negativo en la vida (pleitos graves, enfermedad, etcétera) o traumático (pérdida de un ser querido, desastre natural, etcétera). Este último es el más severo. Hay muchos factores que lo causan, pero esto también es relativo: lo que causa estrés a una persona puede no producirlo en otra.

Tratamiento.

El estrés rutinario puede aliviarse en casa mediante remedios caseros, pero si es grave tal vez requiere atención médica convencional. Es esencial reconocer los síntomas, identificar qué lo causa y buscar formas de aliviarlo. En general, es mejor cambiar hábitos o formas de asimilación de las situaciones de la vida que consumir medicamentos, pero a veces es útil tomarlos durante un corto tiempo para superar una situación muy complicada. Esto solo puede definirlo un médico profesional.

Como el estrés llega a afectar otros sistemas del cuerpo, el médico puede recetar sedantes, tranquilizantes o fármacos específicos para el dolor de cabeza, el dolor de estómago, etcétera. Se recomienda que se tomen terapias relajantes, como yoga, meditación y musicoterapia.

7 Remedios caseros para el estrés.

1. Tintura de dos hierbas.

-En situaciones esporádicas de estrés, toma una tintura de alcohol hecha con 1 cucharilla de valeriana (Valeriana officinalis) y 1 cucharilla de esculetaria de Virginia (Scutellaria lateriflora), y toma 5 ml tan pronto como la tengas lista. Puedes repetir la dosis unas 3-6 veces al día, según la severidad del estrés.

2. Inhalación de aceite esencial.

-Si tienes tendencia al estrés, trata de llevar contigo una botellita con aceite esencial de lavanda (Lavandula angustifolia, L. officinalis), manzanilla (Chamaemelum nobile) o rosas. Pon 3 o 4 gotas en una bolita de algodón y haz 5-10 inhalaciones profundas y lentas. Puedes hacerlo de nuevo unas horas más tarde.

Prepara tu propio aceite medicinal.

3. Té de hierbas.

-Prepara de un té de varias hierbas: 1 taza de hojas secas de toronjil (Melissa officinalis), ¼ de taza de flores secas de manzanilla alemana (Matricaria recutita), ¼ de taza de flores secas de pasionaria (Passiflora incarnata), 2 cucharadas de pétalos secos de rosas (de jardín) y 2 cucharadas de flores secas de lavanda. Combina todas las hierbas, arroja 1 cucharada de ellas en el agua hirviendo de 1 taza y espera 20 minutos. Bebe 2 tazas al día.

4. El clásico té de manzanilla.

-Uno de los remedios caseros para el estrés más sencillos, efectivos y rápidos de preparar es el té de manzanilla. Calienta agua hasta hervir, viértela en una taza y agrégale 1 cucharilla de flores secas. Deja que alcance una temperatura adecuada para beber (15 o 20 minutos de reposo bastan) y entonces tómalo. Si sientes que puedes volver a sentir estrés, toma 2 tazas más a lo largo del día.

La manzanilla es una hierba excelente que ayuda a aliviar un sinnúmero de dolencias de los sistemas digestivo y nervioso. Promueve el sueño y la relajación durante un lapso relativamente largo. El té puede ofrecerse a los niños sin ningún problema, con un poco de miel para hacerlo más agradable al paladar.

5. Té de albahaca, lavanda y toronjil.

-Un episodio de estrés puede provocar dolor de cabeza. En lugar de tomar una pastilla con ácido acetilsalicílico, mezcla 1 cucharilla de hojas de albahaca (Ocimum basilicum), ¼ de cucharilla de flores de lavanda (Lavandula angustifolia) y 1 cucharilla de hojas de toronjil. Si son hierbas secas, toma 1 cucharilla y viértela en una taza con agua hirviendo; deja reposar durante 15 minutos. Bebe hasta 3 tazas de té al día para calmar tanto el estrés como el dolor de cabeza.

6. Infusión de salvia española.

-La salvia española (Salvia lavandulifolia) es una hierba tónica que puede ayudar a aliviar el estrés y la ansiedad y mejorar la vitalidad mental. Puede tomarse regularmente una infusión con 1 cucharilla de hojas secas en 1 taza con agua hirviendo.

7. Compresas de manzanilla.

-Los músculos tensos debido a estrés pueden aliviarse con compresas de té de manzanilla. En 1 l de agua hirviendo, arroja 1 taza de flores secas de la hierba, deja reposar durante 10 minutos y cuela el líquido. Después moja un paño limpio en el líquido y aplícalo en los músculos afectados durante 2 o 3 minutos. Remoja la tela varias veces para que siempre esté caliente sobre la piel, y finaliza el remedio al cabo de 10 o 15 minutos.

Cómo hacer compresas y cataplasmas.

Recomendaciones.

-Evitar el alcohol, el cigarrillo y la comida chatarra. Muchas veces se recurre a ellos para encontrar alivio emocional, pero este suele ser fugaz. Además, su abuso afecta la salud.

-Dedicar varios minutos al día en realizar alguna actividad de tu gusto: escuchar música, leer, bailar e incluso dibujar o pintar.

-Tomar las cosas con calma. Es posible que no sea precisamente la situación lo que te produce el estrés, sino la forma en la que lo enfrentas. Reflexiónalo.

Otras opciones…

-Un baño relajante. Vierte en el agua de la tina 12 gotas de aceite esencial de lavanda y sumerge el cuerpo hasta el cuello durante unos 8 minutos.

-2-3 tazas al día de un sencillo té de flores de lavanda.

-Los masajes en la nuca y los hombros con 2 gotas de aceite esencial de lavanda también son excelentes remedios caseros para el estrés.

Remedios caseros para el estrés (No herbales).

1. Bebida con cloruro de magnesio.

-Calienta 1 l de agua durante unos minutos y agrégale 20 g de cloruro de magnesio en polvo. Bebe 1 vaso en la mañana y otro en la noche, o bien, solo 1 vez al día durante un par de días.

2. Remojo de pies.

-Antes de ir a dormir, vierte agua caliente en un recipiente y remoja los pies durante 8 minutos. Siéntate, coloca un paño de agua fría en la frente y tómate el tiempo para respirar profunda y pausadamente; ayudará a oxigenar el cerebro.

3. Dobleces de dedos.

-Si estás en un momento o situación de alta tensión, busca un sillón o sofá cómodo y siéntate. Cierra los ojos, dobla los dedos de los pies durante 15 segundos, suéltalos y haz lo mismo con los dedos de las manos, el cuello, la cintura, los brazos y las piernas.

 

Fuentes

https://www.nimh.nih.gov/health/publications/stress/index.shtml

http://www.nhs.uk/conditions/stress-anxiety-depression/pages/understanding-stress.aspx

David Hoffmann. (2003). Medical herbalism. The science and practice of herbal medicine. Estados Unidos: Healing Arts Press.

David Hoffmann. (1998). The herbal handbook. A user’s guide to medical herbalism. Estados Unidos: Healing Arts Press.

Linda B. White, Barbara Brownell Grogan, Barbara H. Seeber. (2013). 500 time-tested home remedies and the science behind them. Fair Winds Press.

Rosemary Gladstar. (2012). Medicinal herbs. A beginner’s guide. Storey Publishing.

Editors of Reader’s Digest. (2004). 1,801 home remedies.

Mark Stengler, James F. Balch, Robin Young Balch. (2016). Prescription for natural cures. Third edition.  Turner Publishing Company.