Cada hierba tiene constituyentes activos que determinan su efecto sobre el cuerpo humano, y diversas propiedades han sido reconocidas. Estas propiedades o acciones son atributos medicinales.

Algunas propiedades conocidas

-Adaptógenas. Mejoran la capacidad de adaptación del organismo. Ejemplos: ginseng (Panax ginseng), eleuterococo (Eleutherococcus senticosus) y dong quai (Angelica sinensis).

-Amargas. Las hierbas con propiedades amargas estimulan la secreción normal de los jugos digestivos y por consiguiente, estimulan el apetito. Tienen un sabor amargo. Ejemplos: ajenjo (Artemisia absinthium), centáurea menor (Centaurium erythraea) y elecampana (Inula helenium).

-Analgésicas. Alivian el dolor cuando las hierbas se administran vía oral o externa. Ejemplos: valeriana común (Valeriana officinalis), planta del opio (Papaver somniferum) y sauce blanco (Salix alba).

-Antiácidas. Neutralizan o contrarrestan el exceso de ácido en el estómago y el tracto intestinal. Ejemplos: diente de león (Taraxacum officinale) y cálamo aromático (Acorus calamus).

-Antidiarreicas. Combaten la diarrea. Ejemplos: erígero del Canadá (Conyza canadensis), avena común (Avena sativa) y roble común (Quercus robur).

-Antidepresivas. Alivian o previenen estados depresivos. Ejemplos: hierba de San Juan, damiana (Turnera diffusa) y toronjil (Melissa officinalis).

-Antieméticas. Alivian las náuseas y previenen los vómitos. Ejemplos: jengibre (Zingiber officinale), toronjil y marrubio fétido (Ballota nigra).

-Antiespasmódicas. Previenen y alivian los espasmos musculares o calambres. Ejemplos: Hierbabuena (Mentha piperita), mundillo o saquillo (Viburnum opulus) y viburno americano (Viburnum prunifolium).

-Antihelmínticas. También llamadas vermífugas, destruyen y expulsan gusanos del canal intestinal. Ejemplos: Ajo (Allium sativum), artemisa común (Artemisia vulgaris), epazote (Dysphania ambrosioides).

-Antiinflamatorias. Combaten las inflamaciones graves y dolorosas y reduce sus síntomas. Ejemplos: milenrama (Achillea millefolium) y caléndula (Calendula officinalis).

-Antimicrobianas. Ayudan al sistema inmunitario a destruir o resistir ante los microorganismos patógenos que atacan el cuerpo. Las propiedades antimicrobianas pueden ser antibacterianas, cuando destruyen bacterias, o antivirales, cuando destruyen virus. Ejemplos: ajo (Allium sativum), hidrastis (Hydrastis canadensis) y mejorana (Origanum majorana).

-Antioxidantes. Protegen el cuerpo contra el daño de unos compuestos que se unen y destruyen otras moléculas, llamados radicales libres. Ejemplos: ginkgo (Ginkgo biloba), espino navarro (Crataegus laevigata) y cardo mariano (Silybum marianum).

-Antirreumáticas. Básicamente alivian el reumatismo. Ejemplos: abedul común (Betula pendula) y ortiga mayor (Urtica dioica).

-Antitusivas. Alivian o previenen la tos. Por lo regular, las hierbas con estas propiedades contienen mucílagos que absorben agua. Ejemplos: regaliz (Glycyrrhiza glabra) y malvavisco (Althaea officinalis).

-Antisépticas. Previene o elimina un tipo de inflamación grave, llamada sepsis. Ejemplos: ajo, canela (Cinnamomum verum) y jengibre.

-Aromáticas. Se caracterizan por emanar un intenso aroma fragante y poseen un agradable sabor picante. Muchas hierbas aromáticas se usan para dar sabor y aroma a los preparados. Ejemplos: cilantro (Coriandrum sativum), anís y regaliz.

-Astringentes. Las hierbas astringentes provocan que se tense la piel y los vasos sanguíneos se contraigan, por lo que se reducen las secreciones mucosas. Ejemplos: bardana (Arctium lappa), agripalma (Leonurus cardiaca) y salvia (Salvia officinalis).

-Cardíacas. Afectan la acción del corazón y promueven la eliminación de agua del cuerpo. Ejemplos: digital de grandes flores (Digitalis grandiflora), romero (Rosmarinus officinalis) y espino navarro.

-Carminativas. Las hierbas con propiedades carminativas contienen aceites volátiles y despiden un aroma dulce, fragante o picante. Promueven el peristaltismo y por tanto alivian el dolor de estómago y disipan las flatulencias. Ejemplos: manzanilla (Chamaemelum nobile) y trébol de olor amarillo (Melilotus officinalis).

-Colagogas. Estimulan la liberación de la bilis de la vesícula biliar y los conductos biliares del duodeno. Ejemplos: celidonia mayor (Chelidonium majus), diente de león y caléndula.

-Demulcentes. Las hierbas demulcentes son mucilaginosas y ayudan a suavizar y proteger tejidos internos irritados o inflamados. Aplicadas sobre la piel, se dice que son emolientes. Ejemplos: consuelda (Symphytum officinale) y olmo resbaladizo (Ulmus rubra).

-Diaforéticas. Dilatan los capilares e inducen o incrementan la transpiración. Ejemplos: casis (Ribes nigrum), reina de los prados (Filipendula ulmaria) y pensamiento salvaje (Viola tricolor).

-Diuréticas. Incrementan la producción y el flujo de orina. Ejemplos: abedul común, diente de león y ortiga blanca (Lamium album).

-Emenagogas. Promueven la descarga del flujo menstrual. Ejemplos: cohosh negro (Cimicifuga Racemosa), agripalma y condurango (Marsdenia condurango).

-Eméticas. Promueven el vómito al irritar el estómago o sistema nervioso. Ejemplos: Ipecacuana (Cephaelis ipecacuanha).

-Emolientes. Suavizan, calman y protegen la piel. Ejemplos: llantén mayor (Plantago major), linaza (Linum usitatissimum) y pamplina (Stellaria media).

-Estimulantes. Aceleran la actividad fisiológica del organismo, debido especialmente a alcaloides. Ejemplos: fresno espinoso (Zanthoxylum americanum), milenrama y planta de té (Camellia sinensis).

-Estomacales. Alivian trastornos estomacales. Ejemplos: cilantro y polygala enana (Polygala amarella).

-Expectorantes. Promueven la expulsión de moco de las vías respiratorias. Ejemplos: marrubio (Marrubium vulgare), verbasco o gordolobo (Verbascum thapsus) y farfara o tusilago (Tussilago farfara).

-Febrífugas o antipiréticas. Reducen la fiebre a través del sudor u otros mecanismos. Ejemplos: milenrama, romero y cayena (Capsicum annuum).

-Galactagogas. Incrementan el flujo de leche de las mamas en las mujeres lactantes. Ejemplos: galega (Galega officinalis), cardo mariano (Sylibum marianum) y alholva (Trigonella foenum graecum).

-Hepáticas. Actúan de diferentes maneras sobre el hígado; por ejemplo, incrementan el flujo de bilis. Ejemplos: diente de león, boldo (Peumus boldus) y cardo mariano.

-Hipnóticas. Inducen o ayudan a inducir un profundo estado de sueño. Ejemplos: pasiflora (Passiflora incarnata), verbena común (Verbena officinalis) y lechuga silvestre (Lactuca virosa).

-Laxantes. Estimulan los movimientos del intestino para la evacuación de su contenido. Ejemplos: nogal blanco americano (Juglans cinerea), sen (Cassia angustifolia y C. senna) e Iris versicolor.

-Narcóticas. Reducen la acción de los sistemas nervioso y vascular, por lo que pueden inducir el sueño. Ejemplos: Cannabis sativa.

-Nervinas. Tienen un efecto benéfico sobre el sistema nervioso. Ejemplos: Avena común (Avena sativa), hierba de San Juan (Hypericum perforatum) y verbena común.

-Rubefacientes. Cuando las hierbas rubefacientes se aplican sobre la piel aumentan el flujo de sangre, lo que produce enrojecimiento. Ejemplos: jengibre, ajo y mostaza (Brassica alba y B. nigra).

-Sedantes. Calman el sistema nervioso y por tanto reducen el nerviosismo. Ejemplos: valeriana (Valeriana officinalis), lechuga silvestre y gran zapatilla de dama amarilla (Cypripedium pubescens).

-Tónicas. Mejoran el tono sistémico y aumentan la fuerza de los tejidos, lo que estimula la nutrición. Ejemplos: hidrastis, cohosh negro y centáurea o centaurea menor.

-Vasodilatadoras. Expanden los vasos sanguíneos y así incrementan la circulación. Ejemplos: Castaño de indias (Aesculus hippocastanum).

-Vulnerarias. Ayudan a sanar heridas externas. Ejemplos: caléndula, pamplina (Stellaria media) y bardana (Arctium lappa).

 

Fuentes:

Jiri Stodola, Jan Volak. (1992). The illustrated encyclopedia of herbs. Their medicinal and culinary uses. Dorset Press.

O. Phelps Brown. (1897). The complete herbalist. Estados Unidos.

David Hoffmann. (2003). Medical herbalism. The science and practice of herbal medicine. Estados Unidos: Healing Arts Press.

David Hoffmann. (1998). The herbal handbook. A user’s guide to medical herbalism. Estados Unidos: Healing Arts Press.

James Green. (2000). The herbal medicine maker’s handbook. A home manual. Estados Unidos: Crossing Press.