Mentha x piperita

El delicioso aroma y refrescante sabor de la menta, tal como la conocemos ahora, son resultado de la hibridación entre dos especies: la hierbabuena (Mentha spicata) y la menta acuática (Mentha aquatica), y data del siglo XVII en Inglaterra. Es una planta estéril, pero debido a su sabor, su versatilidad en la cocina y beneficios en la salud, se cultiva ahora en casi todo el mundo, y en algunas regiones crece de forma silvestre, propagándose por medio de rizomas subterráneos. Originalmente se produjo en Europa y en Oriente Medio. En cualquier caso habita zonas húmedas. Forma parte del género Mentha, que incluye al poleo (Mentha pulegium), la hierbabuena y el mastranzo o hierba de caballo (Mentha longifolia). Pertenece a la familia Lamiaceae y al orden Lamiales.

¿Cómo es?

Planta perenne rastrera, muy aromática y de tallos herbáceos, que generalmente alcanza entre 30 y 90 centímetros de altura. De los tallos erectos y de forma cuadrada se desprenden múltiples ramitas, sobre todo en la parte superior. Crece a partir de varios rizomas subterráneos de aspecto fibroso. Sus hojas son regularmente de un tono verde opaco, pero pueden presentarse rojizas. Tienen una textura lisa, con nervaduras púrpuras o rojizas, y una forma lanceolada a ovalada, con el extremo puntiagudo. Sus bordes son aserrados. Miden aproximadamente de 4 a 9 centímetros de longitud. En verano, más o menos de agosto a octubre, desarrolla pequeñas flores de un suave color rojo o violeta dispuestas en espigas gruesas. En raras ocasiones son polinizadas por pequeños insectos, y entonces pueden dar lugar a frutos pequeñísimos.

La menta es el resultado de la hibridación entre dos especies: la hierbabuena y la menta acuática.

Cultivo y cosecha

La menta piperita, como también se conoce coloquialmente, se propaga por estolones o brotes que crecen a partir de los rizomas laterales. Puedes sembrarla por esquejes directamente en el suelo, pero también, y preferiblemente, en contenedores para evitar que se propague sola más allá de los límites que le impongas. Requiere un suelo húmedo y un poco de sol, pero no demasiado. Realmente es una planta de fácil cultivo y mantenimiento. La planta entera y las hojas deben recolectarse antes de que las flores se abran; las hojas son mejores cuando están en pleno desarrollo, aun si se necesitan secas.

Constituyentes activos

Taninos, flavonoides, calcio, ácidos fenólicos (incluidos el ácido cafeico, ácido clorogénico y ácido rosmarínico), potasio, magnesio, aceites volátiles (que incluyen mentol, mentona y acetato de mentilo), triterpenos, colina y carotenoides.

Propiedades

Antidiarreicas, estomacales, carminativas, ligeramente amargas, expectorantes, sedantes, estomacales, diaforéticas, antiespasmódicas, antipiréticas, antivirales, antisépticas, antieméticas, vulnerarias, digestivas, analgésicas, antimicrobianas, cardiotónicas, diuréticas, antiinflamatorias, descongestivas, vermífugas, aromáticas, antioxidantes. El aceite es rubefaciente y estimulante.

Partes utilizadas

Pueden usarse todas las partes aéreas de la hierba, es decir, las hojas y las flores, así como el aceite esencial.

Usos medicinales tradicionales

La menta es una de las hierbas con mayores usos medicinales.

Sistema digestivo. Se le requiere para aliviar el exceso de gases, indigestión, náuseas, síndrome de colon irritable, diarrea, espasmos abdominales y trastornos de la vesícula biliar, entre otros. Ayuda a relajar los músculos del estómago, y actúa como anestésico local sobre los nervios de dicho órgano (he ahí la sensación refrescante que brinda), aliviando así los espasmos, el dolor y la sensación de náuseas. Debido a sus propiedades amargas aumenta la producción y el flujo de bilis, lo que ayuda a mejorar la digestión de los alimentos y a reducir los gases y el malestar estomacal, sin estimular el útero en las mujeres. El aroma y sabor agradables de Mentha x piperita auxilia en el tratamiento del mal aliento y, en general, de malos olores corporales.

Sistema respiratorio. Sola o combinada con otras hierbas actúa para tratar resfriados, tos y otras infecciones en las que se necesita descongestionar las vías respiratorias, reducir los espasmos de los bronquios y bajar la fiebre.

Sistema tegumentario. El aceite esencial suele aplicarse para proporcionar masajes calmantes para los músculos y las articulaciones, y forma parte de remedios para algunas afecciones de la piel, como picaduras de abejas y hasta llagas por herpes simple.

Sistema nervioso. El efecto sedante hace a la menta ideal para reducir dolores de cabeza y migrañas, especialmente si están relacionadas con problemas digestivos. El aceite esencial o las infusiones, en gotas o vertidas en baños, pueden calmar la ansiedad y la tensión. Gracias a sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias es útil en el caso de dolor de dientes, oídos y garganta.

Usos y propiedades de la menta.

Preparaciones comunes

El té de menta (infusión) es la preparación más utilizada, pero también se administra en forma de tinturas, cápsulas y polvos. El aceite esencial se aplica directamente.

Contraindicaciones

Es una hierba completamente segura para los adultos, pero puede ser irritante para los niños menores de 5 años, especialmente si tienen hernia de hiato. No apliques el aceite esencial en la mucosa de la nariz y el pecho de bebés y niños muy pequeños. El aceite no debe tomarse.

Curiosidades

-Todas las partes de la hierba tienen el típico aroma y sabor a menta.

Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Peppermint http://www.pfaf.org/User/Plant.aspx?LatinName=Mentha+x+piperita+vulgaris

David Hoffmann. (2003). Medical herbalism. The science and practice of herbal medicine. Estados Unidos: Healing Arts Press. Jiri Stodola, Jan Volak. (1992).

The illustrated encyclopedia of herbs. Their medicinal and culinary uses. Dorset Press. David Hoffmann. (1998).

The herbal handbook. A user’s guide to medical herbalism. Estados Unidos: Healing Arts Press. Anne McIntyre. (2005).

Herbal treatment of children. Western and ayurvedic perspectives. Estados Unidos: Elsevier Butterworth-Heinemann.