Althaea officinalis

Comparte su nombre común con la deliciosa golosina que muchas personas acostumbran asar, y de hecho, originalmente se elaboraba con su raíz. Althaea officinalis es una planta altamente respetada como hierba medicinal, usada por sus excepcionales capacidades para calmar, hidratar y suavizar tejidos externos.

Los botánicos la clasifican como parte del orden Malvales, de la familia Malvaceae y del género Althaea. Sus raíces hervidas se comen como vegetal, y es así como llegaron a consumirlo los antiguos griegos y romanos. Es nativa de Europa el norte de África y el oeste de Asia, pero se naturalizó en América.

Sus propiedades medicinales fueron bien conocidas en la antigüedad; era una hierba muy utilizada entre los griegos, y se estima que su uso como medicina y alimento tiene más de 2,000 años de antigüedad. Durante algún tiempo su consumo se popularizó en pastillas suaves para tratar la tos y las infecciones de garganta, mientras que los árabes solían hacer cataplasmas con sus hojas para reducir la inflamación de la piel gracias a su alto contenido de mucílagos.

¿Cómo es?

La planta es relativamente corta, pero posee unas bonitas y delicadas flores de pétalos color rosa pálido. Miden entre 2 y 4 centímetros de ancho en las axilas, y comienzan a aparecer en el verano. La hierba es perenne, con hojas redondas a ovadas cuya textura es aterciopelada y los bordes son dentados. Muestran un color verde y una longitud de hasta 76 milímetros.

Althaea officinalis crece a partir de una raíz principal gruesa y amarillenta y posee tallos verticales cubiertos con cortos y suaves pelos. El diminuto fruto es una cápsula que contiene una semilla.

Se estima que su uso como medicina y alimento tiene más de 2,000 años de antigüedad.

Cultivo y cosecha

El cultivo del malvavisco requiere un suelo húmedo y mojado en un lugar soleado o con sombra parcial; es adecuado para tierras pantanosas y zonas templadas. Con estas simples características crece rápidamente, aunque la germinación es un tanto irregular y prefiere estar separado de otras plantas por varios centímetros. Se propaga por semillas bien maduras o por división en otoño.

Cuando la planta ya tiene 2 años pueden recogerse las raíces. Las hojas y flores se recolectan en otoño; estas no deben mostrar señales de oxidación al ser cortadas.

Constituyentes activos

Mucílagos, pectina, taninos, asparagina, flavonoides (incluidos quercetina y kaempferol), escopoletina, ácidos fenólicos, sacarosa, betacaroteno y vitamina B.

Propiedades

Analgésicas, demulcentes, emolientes, antibacterianas, antiinflamatorias, antiirritantes, antisépticas, antitusivas, descongestivas, diuréticas, expectorantes, hipoglucémicas, inmunoestimulantes, vermífugas, laxantes, mucogénicas, parasiticidas, tónicas y vulnerarias.

Partes utilizadas

Flores, raíces y hojas.

Usos medicinales tradicionales

Sistema digestivo. La raíz calma las membranas mucosas del tracto digestivo y alivia el dolor, la inflamación y la irritación en caso de enfermedad inflamatoria intestinal, colitis, diverticulitis y síndrome de intestino irritable. Puede aliviar el dolor y ardor del tracto digestivo debido a continuos vómitos o a estreñimiento. En general, es auxiliar en todas las condiciones inflamatorias del tracto digestivo.

Puede ayudar a aliviar el cólico en niños y adultos si se consume en té.

Sistema respiratorio. Los mucílagos de la raíz de malvavisco calman, cubren y protegen la mucosa del esófago, por lo que es ideal para casos de acidez y gastritis. También alivia la irritación y la inflamación en garganta y senos paranasales, producidas por resfriado común, fiebre del heno, amigdalitis, laringitis, tos, sinusitis u otras causas, sobre todo si se consume en tés o se usa en gárgaras. Ayuda a expeler el moco. Al relajar las espasmos bronquiales, es auxiliar en casos de bronquitis y asma.

Sistema reproductivo. Un beneficio poco conocido de la raíz de malvavisco es que aumenta el contenido de grasa de la leche materna, por lo que puede ayudar a los bebés lactantes a aumentar de peso. Por otra parte, remedios con su raíz pueden combatir la sequedad vaginal durante la menopausia y mejorar el aspecto de la piel afectada por mastitis.

Sistema urinario. Se emplea para disminuir la irritación e inflamación de los riñones y la vejiga y ayudar a tonificar esta. Puede usarse en el tratamiento de la incontinencia urinaria e infecciones del tracto, como cistitis bacteriana.

Sistema tegumentario. En remedios de uso externo es un excelente emoliente. Los flavonoides de la raíz humidifican los tejidos, mientras que los mucílagos desinflaman y alivian, por lo que favorecen la curación. Suele aplicarse en casos de erupciones en la piel por alergias, piel seca, rozaduras de pañal, abscesos, infecciones, eccema, etcétera. Es adecuada para mantener la piel hidratada y así prevenir arrugas profundas; funciona como parte de una rutina de cuidado cutáneo.

Lavados con malvavisco ayudan a limpiar los ojos y reducir la comezón, irritación y ardor por infecciones leves, orzuelos, conjuntivitis y blefaritis.

Preparaciones comunes

Se administra principalmente en forma de tés (infusiones y decocciones), cápsulas, cataplasmas y tinturas.

Contraindicaciones

Puede reducir la absorción de medicamentos, por lo que es conveniente consumir estos varias horas antes o después de tomar remedios con malvavisco.

Curiosidades

-El filósofo Teofrasto aseguró que la raíz de malvavisco se consumía en una bebida para aliviar la tos.

-La palabra “althaea” de su nombre científico proviene del término griego altha, que significa “curar”.

-En contacto con agua, las moléculas de azúcar de la raíz crean una especie de gel viscoso.

 

 
Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Althaea_officinalis

http://umm.edu/health/medical/altmed/herb/marshmallow

James A. Duke. (2002). Handbook of medicinal herbs. Second edition. CRC Press.

Andrew Chevallier. (2016). Encyclopedia of Herbal Medicine, 3rd Edition. DK Publishing.

Rosemary Gladstar. (2008). Herbal recipes for vibrant health. Storey Publishing.

Rosemary Gladstar. (2012). Medicinal herbs. A beginner’s guide. Storey Publishing.

Deni Bown. (1996). Enciclopedia de las hierbas y sus usos. España. Grijalbo Mondadori.

Andrew Chevallier. (2007). Herbal remedies. Estados Unidos. DK Publishing.

Brigitte Mars, Chrystle Fiedler. (2011). The country almanac of home remedies. Fair Winds Press.

Anne McIntyre. (2005). Herbal treatment of children. Western and ayurvedic perspectives. Estados Unidos. Elsevier Butterworth-Heinemann.