Zingiber officinale

Galletas, refrescos, pasteles, caramelos… con el jengibre se prepara multitud de productos alimenticios de delicioso sabor, y claro, con él también se condimentan diversos platillos en su presentación de especie aromática y picante. Hoy sus beneficios sobre la salud se conocen cada vez más, si bien se ha usado en India y China desde la antigüedad.

El jengibre es una planta aromática miembro de la familia Zingiberaceae y del orden Zingiberales, lo que la hace pariente cercana de la cúrcuma (Curcuma longa) y el cardamomo (Elettaria cardamomum). Es nativa del sureste de Asia, posiblemente oriunda de la India, aunque hoy en día se cultiva en muchas partes tropicales del mundo.

¿Cómo es?

Zingiber officinale es una planta herbácea perenne que se desarrolla a partir de rizomas y que desarrolla unos robustos pseudotallos verticales que rebasan el metro de altura. Algunos alcanzan hasta 1.2 metros. Las hojas, alargadas, estrechas y de forma lanceolada, son de un verde brillante con tintes amarillentos.

El jengibre de cultivo, puesto que no crece en estado silvestre, desarrolla en verano flores amarillas con un segmento púrpura, que producen poco después unas pequeñas cápsulas.

El jengibre cuenta con propiedades analgésicas, antibacterianas, antiedémicas, antihistamínicas, entre muchas otras.

Cultivo y cosecha

El cultivo del jengibre no es complicado, pero sí es una planta poco resistente con algunos requerimientos específicos. Puede cultivarse a partir de rizomas frescos en un suelo húmedo; estos no tardan en desarrollar brotes. También es posible propagarlo por división, es decir, cortando una sección pequeña con un brote, y sembrarlo. Es importante que su suelo sea fértil, bien drenado y con muchos nutrientes, y que su ambiente sea cálido y húmedo.

La planta se cosecha cuando las hojas se encuentran secas, pues es cuando el rizoma contiene sus constituyentes activos en su mejor momento. Es conveniente excavar con mucho cuidado y retirar los rizomas más “viejos” para dejar a los nuevos desarrollarse. Estos rizomas deben limpiarse muy bien y es importante eliminar cualquier resto de tallos y fibras en su superficie. Después es posible ponerlos a secar, mejor bajo el sol.

Constituyentes activos

Mucílagos, resinas y aceites volátiles, incluidos zingiberol, zingibereno, gingerol, canfeno, borneol, felandreno y geranial.

Propiedades

Analgésicas, antibacterianas, antiedémicas, antihistamínicas, antiinflamatorias, antioxidantes, antipiréticas, antiespasmódicas, laxantes, antivirales, astringentes, carminativas, colagogas, rubefacientes, diaforéticas, digestivas, emenagogas, expectorantes, fungicidas, sialagogas, estomacales y vermífugas.

Partes utilizadas

Únicamente los rizomas.

Usos medicinales tradicionales

Sistema respiratorio. Sirve para tratar resfriados, gripes, dolor de garganta, congestión respiratoria y otras infecciones por virus y bacterias. Los remedios preparados con jengibre brindan una sensación reconfortante y ayudan a mejorar la resistencia inmunitaria. Al ser diaforética, permite la sudoración y el consecuente descenso de la temperatura corporal, y ayuda a expulsar la mucosidad de los pulmones y la nariz.

Sistema digestivo. En Occidente, los usos medicinales del jengibre suelen enfocarse en la dispepsia o indigestión, las náuseas/vómitos y mareos (incluidos los del embarazo y los postoperatorios) y el cólico o espasmos abdominales acompañados de dolor, e incluso diarrea. Estos usos, aun si el jengibre se consume como especia, están bien documentados y son efectivos para la mayoría de las personas. Puede tomarse en casos de náuseas y mareos por quimioterapia, y no produce efectos adversos.

La eficacia del jengibre en molestias estomacales se debe principalmente a sus propiedades carminativas, antiespasmódicas, antiinflamatorias y, básicamente, digestivas, ya que promueve la secreción de enzimas digestivas y estimula el apetito. Asimismo, gracias a su acción antiséptica ayuda a combatir infecciones en el tracto intestinal.

Sistema circulatorio. El jengibre es un aliado valioso para mejorar la circulación periférica. Sus activos tienen un efecto estimulante sobre el corazón y ayudan a tonificar los capilares, de modo que estimula la circulación sanguínea.

Sistema inmunitario. Además de contribuir a su resistencia, Zingiber officinale contiene una enzima proteolítica capaz de reducir la inflamación y ayudar a reparar tejidos dañados. El rizoma coadyuva en el tratamiento de artritis, reumatismo y, en general, dolor articular, al inhibir las enzimas ciclooxigenasa y lipoxigenasa y la acción de ciertas prostaglandinas implicadas en la respuesta inflamatoria.

Sistema reproductor. Como emenagogo, el jengibre estimula la circulación sanguínea en el área de la pelvis. Si se toma en remedios internos es útil para aliviar los cólicos menstruales y estimular la menstruación.

Preparaciones comunes

Generalmente se prepara y administra en forma de jarabes, tés, tinturas, cápsulas y remedios de uso externo como cataplasmas y compresas.

Contraindicaciones

No consumir remedios de uso interno en caso de úlcera péptica, hiperacidez u otros problemas inflamatorios del tracto digestivo ya que puede causar dolor. Las mujeres embarazadas no deben consumir más de 2 g al día. Si se toma junto con medicamentos anticoagulantes puede aumentar el sangrado, por lo que se recomienda consultar a un médico antes.

Curiosidades

-Fue una de las primeras especias de Asia en llegar al continente europeo.

-La palabra “zingiber” proviene del griego zingiberis, que significa, de hecho, “jengibre”.

-Los marineros lo han usado a través de varios siglos para tratar los mareos y las náuseas por movimiento.

 
Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Ginger

http://www.kew.org/science-conservation/plants-fungi/zingiber-officinale-ginger

http://global.britannica.com/plant/ginger

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Deni Bown. (1996). Enciclopedia de las hierbas y sus usos. España. Grijalbo Mondadori.

Linda B. White, Barbara Brownell Grogan, Barbara H. Seeber. (2013). 500 time-tested home remedies and the science behind them. Fair Winds Press.

Anne McIntyre. (2005). Herbal treatment of children. Western and ayurvedic perspectives. Estados Unidos: Elsevier Butterworth-Heinemann.

James A. Duke. (2002). Handbook of medicinal herbs. Second edition. CRC Press.