De la Prehistoria hasta nuestros días

Antes de que pudiéramos solucionar un dolor de cabeza con una pastilla, antes de someternos a una cirugía para eliminar cálculos en los riñones, y aun antes incluso de poder desinfectar una herida con alcohol, antiguos seres humanos tuvieron que echar mano de lo que tenían a su disposición en la naturaleza para aliviar, curar y tratar sus dolencias. Aprendieron a usarlas y aplicarlas con base en la experiencia, a través de lo que ahora conocemos como conocimiento empírico.

Con casi total seguridad, la herbología fue el primer sistema médico que el ser humano usó. En la década de 1970 se descubrió en el norte de Irak la tumba de un hombre de Neanderthal, que data de hace unos 6,000 años. Este descubrimiento no tendría mayor importancia para la herbología si no fuera porque el occiso fue enterrado rodeado de flores, de las que la mayor parte perteneció a hierbas conocidas por sus propiedades medicinales. Una de las que se reconoció fue la milenrama (Achillea millefolium).

 

Acerca de la historia de la medicina herbolaria…

Durante los primeros tiempos de la Humanidad, el conocimiento aprendido sobre las plantas se transmitió de forma oral, de generación en generación, y se fue nutriendo a medida que pasó el tiempo. No sabemos mucho sobre la medicina herbal de la Prehistoria, pues no quedan evidencias escritas ya que la escritura se desarrolló muchísimos años más tarde, pero es claro que siguió practicándose. El cultivo de las plantas de origen silvestre adquirió mayor importancia ya que no solo eran usadas como alimento y medicina, sino también para obtener fibras, aceite y otras materias necesarias para la vida. Se cree que los primeros libros sobre hierbas y sus usos fueron hechos por los caldeos, y se remontan al menos a 5000 a. C.

Se cree que los primeros libros sobre hierbas y sus usos se remontan al menos a 5000 a. C.

La mayoría de los escritores consideran que la medicina como práctica profesional comenzó con los antiguos egipcios, que dejaron constancia de ello en textos médicos como el llamado Papiro Edwin Smith, que data de 2980-2700 a. C. Es posible que hace tanto tiempo, hacia el año 3000 a. C., ellos ya tuvieran un profundo conocimiento sobre medicina herbal.

Conocían muchas propiedades de las plantas a las que tenían acceso, como el melocotonero (Prunus persica), la planta del pepino (Cucumis sativus), el ajo (Allium sativus), la cebolla (Allium cepa) y la caña de azúcar (Saccharum officinarum). Sus remedios medicinales ya mezclaban varias plantas y sustancias; por ejemplo, recomendaban mezclar 1 parte de trigo, 2 partes de avena, 2 partes de zanahoria cocida y 6 partes de agua para prevenir la “acumulación de orina”. Sin embargo, la medicina de los egipcios no se basaba puramente en plantas, sino también en sustancias como la sangre, la carne, la miel y la orina.


Mientras la medicina herbal se desarrollaba, los hombres comenzaron a crear auténticos jardines para cultivarlas y tener acceso a ellas a lo largo del año. Los egipcios crearon algunos de los primeros jardines de hierbas, que solían encontrarse cerca o dentro de los templos, pues muchas hierbas eran necesarias para el culto. Esto no fue exclusivo de Egipto; de hecho, aun los hombres más antiguos ligaron la medicina tradicional con las creencias religiosas y los rituales mágicos.

Uno de los sistemas medicinales más antiguos es el Ayurveda, desarrollado en India hace miles de años y aún vigente. Es un sistema que se enfoca en mantener un equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu para mantener a una persona libre de enfermedad y prolongar la vida. Una gran parte de los remedios de la medicina ayurvédica son herbales. En el Rig Veda, libro sagrado hindú anterior al 2000 a. C., se mencionan muchas hierbas medicinales.

Los sumerios usaban el opio (Papaver somniferum) como anestésico, y los egipcios trataban los cálculos renales con frutos de Ammi visnaga. En la región mesopotámica, las hierbas constituyeron los ingredientes principales de la medicina. Se sabe que Marduk-apal-idina II, rey de Babilonia, mandó construir un jardín en el que se incluyó al menos 64 tipos de plantas medicinales. Tenían recetas de infusiones que preparaban en la noche y bebían en la mañana antes de la comida, y a menudo consumían cualquier remedio con miel, leche, vino, aceite o agua para enmascarar sabores desagradables.

Entre todas las culturas antiguas, se cree que fue la china la primera que realizó estudios serios sobre las hierbas. Algunos son tan exactos, y sus remedios tan eficientes, que siguen utilizándose hoy en día. Pueblos de otras partes del mundo desarrollaron sus propios sistemas de medicina tradicional, que generalmente usan remedios a base de hierbas. Pueblos nativos de Sudamérica masticaban coca desde al menos 500 a. C. para beneficiarse de sus propiedades anestésicas. Algunos de estos sistemas medicinales, como el de tribus amazónicas, conservan sus saberes.

Pueblos nativos de Sudamérica masticaban coca desde al menos 500 a. C. para beneficiarse de sus propiedades anestésicas.

A medida que el tiempo pasaba se hizo necesario plasmar los saberes y compilarlos, por lo que se crearon libros en donde las descripciones de plantas y sus usos podían mezclarse con elementos de magia y religión. En la Edad Media, los monjes hacían a mano gruesos volúmenes detallados y bellamente decorados. A menudo, un monasterio tenía un gran jardín de hierbas gracias al que se preparaba remedios medicinales para curar a los enfermos y para practicar una dieta vegetariana. Con la imprenta, fue posible que los libros de hierbas llegaran a más personas.

A pesar de que la medicina como ciencia, desarrollada por los griegos, crecía a largos pasos, el poder de las plantas nunca fue desechado. En 1545 la Universidad de Padua construyó el primer jardín medicinal para enseñar botánica y medicina, y posteriormente muchas universidades europeas la imitaron. En el siglo XVII la botánica y la medicina se separaron como ciencias, y en medio quedaron los antiguos sistemas medicinales a base de hierbas.

Durante los últimos dos o tres siglos se desestimó el poder de las hierbas e incluso se puso en duda la eficacia de los remedios naturales, pero muchos estudios científicos avalan sus beneficios al contener sustancias químicas que ejercen una acción en el cuerpo. Hoy en día, la herbología ha resurgido como un recurso para corregir de manera natural y no invasiva desequilibrios que subyacen en las personas, con la intención de mejorar la salud integral.

Fuentes:

Deni Bown. (1996). Enciclopedia de las hierbas y sus usos. España: Grijalbo Mondadori.

O. Phelps Brown. (1897). The complete herbalist. Estados Unidos

Jiri Stodola, Jan Volak. (1992). The illustrated encyclopedia of herbs. Their medicinal and culinary uses. Dorset Press.

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