Espino Navarro – Crataegus laevigata

El espino navarro, marjoleto, majuelo de dos huesos o, a veces conocido simplemente como espino, es una de las plantas más utilizadas en la medicina herbal tradicional como coadyuvante en problemas cardiovasculares. Se le ha llamado “alimento para el corazón”.

De bonitas flores y frutos rojos, es nativo de Europa y se cultiva en muchas zonas templadas. Es abundante en Rumania, la península Ibérica, Austria, Hungría, Italia, Francia, Suecia, Suiza, República Checa, Bélgica y Croacia, entre otros países del viejo continente. En Europa ha sido plantado en campos y alrededor de las propiedades como valla, y se ha utilizado en algunas costumbres tradicionales. Por ejemplo, con sus flores se ha adornado los palos de mayo, objetos típicos de la festividad de los mayos.

Sus usos medicinales se documentaron por primera vez en el primer siglo d. C., y su empleo en el tratamiento para condiciones del corazón se remonta al siglo XV, aunque ya el médico griego Dioscórides lo recomendó como remedio para los problemas del corazón. En la Edad Media, sus usos se extendieron hasta otras condiciones con las que hoy no se relaciona; por ejemplo, como auxiliar contra el insomnio y el dolor de garganta.

¿Cómo es el espino navarro?

El espino navarro es un arbusto o árbol pequeño que puede alcanzar de 8 a 12 metros de altura, pero por lo general es más corto. Tiene un tronco ligeramente robusto que se ramifica profusamente, dotándolo de una copa amplia, densa y redondeada. Sus hojas lobuladas tienen una forma ovada; miden de 2 a 6 centímetros de longitud y de 2 a 5 centímetros de ancho.

Sus flores, que aparecen a finales de la primavera, cuentan con 5 pétalos de color blanco o rosado pálido, y despiden un característico olor. Al cabo de un tiempo crecen frutos de hasta 10 milímetros de diámetro, cuya piel es de un rojo intenso a oscuro y que poseen una sola semilla, que madura normalmente de septiembre a noviembre.

Sus usos medicinales se documentaron por primera vez en el primer siglo d. C.

Cultivo y cosecha.

Crataegus laevigata se propaga en primavera por semillas maduras que deben ser estratificadas durante 1.5 años antes de plantarlas. También pueden ser sembradas en otoño, en un ambiente frío. Suele tardar varias semanas o incluso meses para germinar, pero se adapta a varios tipos de suelos, especialmente arcillosos y bien drenados, y prefiere sitios soleados. Se recomienda recortar en primavera-verano.

Los frutos se recolectan maduros y se utilizan crudos o se cuecen para hacer jaleas, mermeladas y licores. Las hojas y las flores se recogen según la necesidad, con frecuencia en primavera.

Constituyentes activos.

Flavonoides (quercetina, rutina, hiperósido, procianidinas, proantocianidinas y vitexina), ácidos fenólicos, aminas, cumarinas y ácidos triterpénicos (incluidos ácido ursólico y ácido oleanólico).

Propiedades del espino navarro.

Antiarrítmicas, antiagregantes, antiedémicas, antiinflamatorias, astringentes, amargas, cardioprotectoras, tónicas, antioxidantes, cardiotónicas, hipertensivas, hipotensivas, digestivas, depurativas, diuréticas, hepatoprotectoras, hipoglucémicas, sedantes, nervinas, estomacales y vasodilatadoras.

Partes utilizadas.

Frutos y flores. A veces se usan las hojas.

Beneficios del espino navarro en el cuerpo humano.

Los frutos, las hojas y las flores son ricos en procianidinas, unos flavonoides con fuerte actividad antioxidante. Por su agradable sabor, los frutos suelen agregarse a jarabes o a algunas recetas para hacerlas más dulces al paladar.

Sistema cardiovascular.

Los frutos del espino navarro son de los mejores aliados para la salud de este sistema, con efectos directos sobre el corazón y los vasos sanguíneos. En general y a largo plazo disminuye el ritmo cardíaco, mejora la eficiencia del bombeo de sangre y aumenta la absorción de oxígeno. Se ha consumido para tratar el ritmo irregular del corazón, palpitaciones, angina leve y debilidad cardíaca, insuficiencia cardíaca congestiva y arritmias.

Estudios en animales sugieren que la especie incrementa la contracción del músculo cardíaco, aumenta la fuerza de las paredes de los vasos sanguíneos y mejora el flujo de sangre al corazón, sin modificar la frecuencia cardíaca.

En dosis terapéuticas contribuye a prevenir enfermedades coronarias. Rompe paulatinamente placas de grasa de las arterias y ayuda a reducir el colesterol en la sangre. Varios de sus compuestos promueven la salud de las arterias, así que se usa para tratar y prevenir mala circulación periférica, fenómeno de Raynaud y aterosclerosis.

Aunado a esto, contribuye a tratar la hipertensión, que suele estar vinculada con el alto colesterol, ya que contiene compuestos hipotensivos que reducen la presión sanguínea. Tanto las hojas y las flores como las bayas pueden usarse en casos de hipertensión. En los casos de baja actividad cardíaca, estimula el ritmo cardíaco y el aumento de la presión arterial.

Sistema tegumentario.

Los flavonoides de sus frutos ayudan a proteger los ligamentos periodontales, por lo que son adecuados para mantener la salud bucal. Las antocianinas también previenen la degradación del colágeno.

En Europa se ha usado para tratar piedras en los riñones y la vejiga. En remedios que incluyen ginkgo (Ginkgo biloba) se consume como estimulante de la memoria al aumentar la circulación de sangre en el cerebro.

Usos y propiedades del espino navarro.

Espino navarro – Crataegus laevigata.

Preparaciones comunes.

Se administra en tés (infusiones de flores y hojas y decocciones de flores), tabletas, cápsulas y tinturas.

Contraindicaciones.

Es importante evitarlo o consultar antes a un médico si se está tomando medicamentos para el corazón, ya que puede intensificar sus efectos.

En algunas personas ocasiona dolor de cabeza y malestar estomacal.

Curiosidades del espino navarro.

-La palabra “crataegus” se deriva del término griego kratos, que significa “fuerza” o “fortaleza”, probablemente debido a la dureza de su madera.

-En la Edad Media la planta era considerada símbolo de esperanza, aunque en Inglaterra se le asociaba con la muerte debido al olor fétido de sus flores.

-En el siglo XIX, un hombre conocido como Dr. Green adquirió fama y buena reputación por su remedio para aliviar problemas del corazón. Tras su muerte, se descubrió que el remedio que administraba era una tintura de espino navarro.

-Durante mucho tiempo se asoció al espino navarro con el renacimiento y la nueva vida.

 

 

 

Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Crataegus_laevigata

http://www.iucnredlist.org/details/203425/0

http://www.pfaf.org/user/Plant.aspx?LatinName=Crataegus+laevigata

Rebecca Johnson, Tieraona Low Dog, Steven Foster y David Kiefer. (2012). Guide to medicinal herbs. National Geographic Society.

Andrew Chevallier. (2016). Encyclopedia of Herbal Medicine, 3rd Edition. DK Publishing.

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