¿La vitamina C previene resfriados? ¿Las mejores fuentes son las naranjas y los limones? ¿La necesitamos en grandes cantidades? La vitamina C es uno de los nutrientes más famosos y más publicitados. Se ha dicho mucho de ella, pero sobre todo, se resalta su papel en la prevención y combate de las enfermedades respiratorias.

La vitamina C es una vitamina soluble en agua que las personas requerimos para estar sanas, y que se obtiene mediante alimentos ricos en ella. Generalmente se consume en forma de ácido ascórbico, y el cuerpo la absorbe fácilmente. Es necesaria para el crecimiento, la cicatrización, el sistema inmunitario, la formación de huesos y la salud de los dientes y los vasos sanguíneos, entre otros procesos.

Esta vitamina es fácilmente destruida por el aire, el tabaquismo, el estrés, el almacenamiento y el cocimiento, y se elimina a través de la orina. Debido precisamente a que se destruye fácilmente al contacto con el aire, es importante consumir los alimentos que la contienen en su forma más fresca.

Las personas necesitamos una dosis diaria de unos 60 mg, fácilmente cubiertos con una dieta equilibrada.

Es necesaria para el crecimiento, la cicatrización, el sistema inmunitario, la formación de huesos y la salud de los dientes y los vasos sanguíneos, entre otros procesos.

¿Qué efectos tiene la vitamina C en la salud?

La principal función de la vitamina C en el cuerpo humano es la de formar colágeno, una importante proteína presente en las estructuras que dan sostén y forma al cuerpo, como el cartílago, los ligamentos, los tendones y los tejidos conectivos, por lo que tiene un papel esencial en la salud de las encías, la curación de heridas y la disminución del riesgo de desarrollar cataratas en los ojos.

Se sabe que tiene una acción antioxidante, así que reduce el daño celular causado por los radicales libres. Asimismo, los antioxidantes como la vitamina C ayudan a evitar que las células blancas de la sangre se destruyan a sí mismas mientras luchan contra las infecciones. Esto resalta su importancia en la salud del sistema inmunitario, lo que últimamente se ha puesto en duda.

Se ha demostrado que puede mejorar la función y la actividad de las células blancas y aumenta los niveles y la respuesta de los anticuerpos, así que sí tiene injerencia en el sistema inmunitario. Sin embargo, su consumo no garantiza no sufrir resfriados o gripes.

Hierbas ricas en vitamina C

Típicamente encontramos vitamina C en los cítricos (limones, naranjas, toronjas, etcétera), los tomates, los  pimientos verdes, la guayaba, el mango, el brócoli y las semillas germinadas, pero también la hallas en las siguientes hierbas, especialmente en jugo:

Grosellero de la India (Phyllanthus emblica o Emblica officinalis). El fruto es una de las fuentes con mayor cantidad de vitamina C; tanto, que contiene unas 20 veces la cantidad de una naranja. Es muy apreciado por el Ayurveda, y se ha usado para tratar el escorbuto y los desórdenes urinarios.

Hinojo (Foeniculum vulgare). Gracias a su contenido en esta vitamina, tiene tradicionales usos internos para aliviar estreñimiento, bronquitis y tos.

Ortiga mayor (Urtica dioica). Esta especie la contiene en grandes cantidades, especialmente los brotes. Se le suele usar en desórdenes respiratorios y urinarios, entre otros.

Frambueso (Rubus idaeus). Las infusiones preparadas con esta hierba tienen efectos que ayudan a aliviar problemas de pulmones, fiebres y dolores de garganta.

Saúco negro (Sambucus nigra). Sus bayas maduras son una excelente fuente de esta vitamina, además de antioxidantes. Un jarabe puede ayudar a contrarrestar infecciones respiratorias y acelerar el tiempo de recuperación tras la gripe. Además, la infusión de sus flores es remedio para resfriados, gripes, fiebres, laringitis y amigdalitis. También tiene propiedades descongestivas.

Perejil (Petroselinum crispum). El sabor ligeramente ácido de las hojas da cuenta de su contenido en vitamina C. Usualmente usado para aliviar dolencias leves del tracto urinario.

Grosellero negro o casis (Ribes nigrum). Su fruto es alto en vitamina C y otros antioxidantes. Se le ha empleado en remedios medicinales que, según el uso tradicional, y tomados con frecuencia, aumentan la resistencia a las infecciones virales. Favorece la circulación.

Rosal silvestre (Rosa canina). Los escaramujos de la planta son una de las fuentes más ricas en vitamina C entre los frutos de las especies vegetales. En Gran Bretaña, durante la II Guerra Mundial, el jarabe se administraba a los niños para mejorar su resistencia a las infecciones.

Eneldo (Anethum graveolens). La vitamina C es uno de sus constituyentes. Tiene propiedades expectorantes.

Cúrcuma (Curcuma longa). Tomada de modo interno funciona como antiséptico. Muchas personas preparan remedios con la cúrcuma para aliviar el resfriado común y el asma bronquial. Tiene acción antioxidante, por supuesto.

Otras:

  • Arándano rojo grande (Vaccinium macrocarpon).
  • Vid (Vitis vinifera).
  • Haritaki (Terminalia chebula).

 

Fuentes:

Andrew Chevallier. (2007). Herbal remedies. Estados Unidos: DK Publishing.

Jiri Stodola, Jan Volak. (1992). The illustrated encyclopedia of herbs. Their medicinal and culinary uses. Dorset Press.

Anne McIntyre. (2005). Herbal treatment of children. Western and ayurvedic perspectives. Elsevier Butterworth-Heinemann.

Edward Mills, Jean-Jacques Dugoua, Dan Perri, Gideon Koren. (2006). Herbal medicines in pregnancy and lactation. United Kingdom: Taylor & Francis Medical.

Sof McVeigh. (2013). Treat yourself natural. David & Charles.