La tiamina, la riboflavina, la niacina, el ácido pantoténico, la piridoxina, la biotina, el ácido fólico y la cobalamina son las vitaminas del grupo B: B1, B2, B3, B5, B6 B8, B9 y B12, respectivamente. Estos nutrientes solubles en agua (hidrosolubles) son importantes en muchas funciones metabólicas del cuerpo, y toda dieta debe incluirlas en cantidades suficientes. De lo contrario, se producen enfermedades como el beriberi y la anemia.

El cuerpo las absorbe fácilmente, excepto a la vitamina B12, aunque esta sí se almacena en el hígado. Suelen ser destruidas durante el proceso de cocimiento debido al calor, y también por el alcohol y otras sustancias como el alcohol, el azúcar y el tabaco, además de la luz. La riboflavina no se destruye por calor.

¿Qué efectos tiene la vitamina B en la salud?

Aunque todas las vitaminas del grupo son importantes para el funcionamiento del cuerpo, cada una tiene funciones y efectos específicos. A grandes rasgos, la tiamina es importante para la correcta función nerviosa y el metabolismo de los carbohidratos, la riboflavina es necesaria para la visión, debe ingerirse niacina por su papel en la elaboración de enzimas digestivas, el ácido pantoténico desempeña un papel esencial en la utilización de los carbohidratos y las grasas en la producción de energía, la piridoxina es necesaria para la producción de glóbulos rojos, el ácido fólico es requerido para la elaboración de ADN, y debe ingerirse suficiente cobalamina a fin de que participe en la producción de material genético.

Estos nutrientes solubles en agua son importantes en muchas funciones metabólicas del cuerpo, y toda dieta debe incluirlas en cantidades suficientes.

Es usual que se publicite a estas vitaminas como agentes que proveen energía a quienes las consumen, pero más que proveer, ayudan al cuerpo a utilizar la energía. La niacina, en forma de ácido nicotínico, puede reducir los niveles de colesterol en la sangre, mientras que en forma de niacinamida puede ser útil en el tratamiento de la artritis. Por su parte, el ácido pantoténico tiene un papel importante en la función suprarrenal, por lo que se le considera una vitamina útil en el combate contra el estrés.

Hierbas ricas en vitamina B:

Los médicos recomiendan consumir huevos, leche y sus derivados, pescados y mariscos, aves, carnes rojas, frutas, leguminosas, cereales y nueces, entre otros alimentos, para satisfacer la demanda. Algunas hierbas ricas en vitaminas B que puedes incluir en tus preparaciones herbales de uso interno y en tus alimentos son:

Perejil (Petroselinum crispum). Es rico en ácido fólico, que puede ayudar en el tratamiento de problemas cardiovasculares.

Avena común (Avena sativa). Los granos de la hierba son una buena fuente de vitaminas del grupo B, como tiamina. Tiene múltiples usos; una papilla con los granos puede ayudar al control de la diarrea y el té estimula el apetito.

Betabel (Beta vulgaris). La raíz de esta hierba es muy rica en ácido fólico, y, al igual que las hojas, contiene altos niveles de piridoxina.

Repollo (Brassica olaracea var. capitata). Entre sus principales nutrientes se encuentran el ácido fólico, la biotina y la piridoxina.

Apio (Apium graveolens). Es una buena fuente de tiamina, piridoxina y ácido fólico.

Espino blanco (Crataegus monogyna). Los frutos contienen vitaminas del complejo B, y tienen propiedades vasodilatadoras e hipotensivas. Atención: el uso de esta hierba debe estar supervisado por un profesional.

Ajo (Allium sativum). Esta hierba multiusos es casi mágica. Entre sus muchos nutrientes está la piridoxina, por lo que picado o machacado estimula el proceso enzimático que transforma la aliina en alicina; esta última es responsable de su característico aroma.

Mostaza castaña (Brassica juncea). Es abundante en ácido fólico, piridoxina, riboflavina y tiamina.

Espinacas (Spinacia oleracea). Es una de las mejores opciones para un té cuando se necesita vitaminas del complejo B, pues es fuente de ácido fólico, riboflavina, tiamina y piridoxina.

Tomatera (Solanum lycopersicum). Si necesitas biotina, piridoxina, ácido pantoténico, ácido fólico y niacina, los tomates son una buena opción.

Ñame (Género Dioscorea). El tubérculo de esta hierba relativamente poco conocida destaca por su alto contenido en piridoxina, que podría ayudar a reducir los síntomas del síndrome premenstrual.

Melón cantalupo (Cucumis melo reticulatus). Una taza del fruto fresco aporta un 129 % del valor diario de piridoxina. Además, contiene buenos niveles de ácido fólico, niacina, tiamina y ácido pantoténico. ¿Qué tal un jarabe con esta fruta?

Corchorus olitorius. Las hojas contienen buenos niveles de piridoxina. Suele hacerse un té con ellas.

 

Otras:

  • Amaranto (Género Amaranthus).
  • Chícharos o guisantes (Pisum sativum).
  • Coliflor (Brassica oleracea var. botrytis).

 

Fuentes:

https://www.betterhealth.vic.gov.au/health/healthyliving/vitamin-b

https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/bvitamins.html

https://en.wikipedia.org/wiki/B_vitamins

Jiri Stodola, Jan Volak. (1992). The illustrated encyclopedia of herbs. Their medicinal and culinary uses. Dorset Press.

Anne McIntyre. (2005). Herbal treatment of children. Western and ayurvedic perspectives. Estados Unidos: Elsevier Butterworth-Heinemann.