Las cápsulas, píldoras y pastillas son muy comunes en la medicina convencional, pero también pueden prepararse en casa de forma fácil, y aunque requieren más tiempo que el empleado para preparar un té o un jarabe, no es complicado. Estas preparaciones son una forma adecuada de administrar hierbas medicinales cuando el sabor es desagradable, ya que no pasan por las papilas gustativas, o pasan rápidamente, aunque a veces sí puede sentirse un poco.

Las cápsulas, que son básicamente envolturas, suelen ser alargadas y fáciles de tragar. Las píldoras son redondas y pequeñas, y se les puede agregar polvo de sabor dulce, como el de cocoa, para hacerlas más agradables al paladar. Las tabletas son hierbas comprimidas que se combinan con excipientes, como aglutinantes y aditivos, para que los materiales no se desprendan entre sí, pero son poco prácticas para hacer en casa. En cambio, puede elaborarse pastillas, que combinan hierba en polvo, azúcar y una sustancia mucilaginosa (viscosa).

Es cierto que resulta más práctico comprar lo que ya el mercado farmacéutico ofrece, pero este tiene algunas desventajas que se han agudizado en los últimos años. Por ejemplo, muchas cápsulas contienen hierbas que pierden componentes importantes debido a un proceso de purificación por calentamiento. Si deseas hacer tus propias píldoras, cápsulas o tabletas, te ofrecemos unas recetas sencillas.

Receta 1: Cápsulas

Necesitas:

  • Cápsulas de gelatina vegetal con capacidad para unos 0.5 g. Puedes conseguirlas en una herboristería, tienda naturista o similar.
  • 50 g de hierba seca en polvo.
  • Cuchara pequeña.
  • Plato pequeño.

Prepáralos así:

1. Coloca la hierba en polvo en el plato.

2. Separa las cápsulas en mitades.

3. Llena las mitades de las cápsulas con la hierba seca, ayudándote con la cuchara. Cierra las cápsulas después de llenarlas.

¡Esto es todo! Es bastante fácil, y solo tendrías que asegurarte de pulverizar la hierba antes de usarla. Puedes sustituir las hierbas en polvo por extractos concentrados.

Las cápsulas son aptas para administrarse hasta 3 veces al día.

Receta 2: Píldoras

Necesitas:

  • 50 g de hierba seca en polvo.
  • 1 taza de agua.
  • 1 taza de miel.
  • Aceite esencial al gusto. Puede ser de menta o hierbabuena.
  • Polvo de cocoa.
  • Recipiente de plástico.
  • Cuchara.

Prepáralos así:

1. Coloca las hierbas en el recipiente y agrega un poco de agua y miel, pero solo lo suficiente para formar una pasta espesa. Revuelve bien.

2. Agrega 1 o 2 gotas de aceite esencial y vuelve a revolver.

3. Añade un poco de polvo de cocoa para espesar aún más el preparado, y revuelve con las manos.

4. Forma bolitas con la mano. Estas serán las píldoras, por lo que asegúrate de que tengan un tamaño cómodo.

5. Sécalos. Una opción para esto es colocar las píldoras en el horno a unos 150 °F (65.5 °C).

6. Guarda tus píldoras en un frasco o botella bien seca, y colócala en un sitio fresco y seco.

Receta 3: Pastillas

Necesitas:

  • 50 g de hierba seca en polvo.
  • 30 g de tragacanto.
  • 1 l de agua.
  • Azúcar al gusto.
  • 5 cucharadas de almidón de maíz.
  • Trozo de muselina.
  • Plato grande.
  • Frasco con tapa.

Prepáralas así:

1. Empapa en agua el tragacanto durante 24 horas. Revuelve con frecuencia.

2. Bate el agua y el tragacanto hasta formar una mezcla de consistencia uniforme.

3. Cuela la mezcla a través de un trozo de muselina.

4. Bate bien la mezcla mucilaginosa con la hierba. Debe formarse una pasta.

5. Agrega azúcar al gusto.

6. Deposita la mezcla en el plato previamente espolvoreado con almidón, y da forma a las pastillas.

7. Deja las pastillas secar al aire libre.

8. Ya que estén secas y listas, deposítalas en el frasco con tapa y guárdalo en un lugar fresco, seco y lejos del alcance de los niños.
Las pastillas son un remedio ideal para aliviar enfermedades del tracto respiratorio, especialmente en la boca y la garganta.

En general, las tabletas, píldoras y pastillas pueden almacenarse durante varios meses e incluso años. Deséchalas de inmediato si observas que huelen raro.

Son perfectas para píldoras, cápsulas y tabletas:

-Hidrastis (Hydrastis canadensis). Hojas y raíces.

Cayena (Capsicum annuum). Frutos.

-Boswellia (Boswellia serrata). Extracto de resina.

Ajo (Allium sativum). Bulbos.

Fuentes:

Rosemary Gladstar. (2008). Herbal recipes for vibrant health. Storey Publishing.

David Hoffmann. (1998). The herbal handbook. A user’s guide to medical herbalism. Estados Unidos: Healing Arts Press.

Andrew Chevallier. (2007). Herbal remedies. Estados Unidos: DK Publishing.

Sof McVeigh. (2013). Treat yourself natural. David & Charles.