Cómo hacer Baños Medicinales.

La mayoría de los constituyentes activos de las hierbas se absorben excelentemente a través de la piel. Existen muchas formas de lograr la absorción de sustancias por la piel, pero una de las mejores es el baño.

¿A quién no le gusta relajarse en la tina después de un arduo día? El agua tibia o caliente brinda una sensación agradable para los sentidos, y una vez fuera del agua podemos sentirnos reanimados. Muchas personas añaden a la tina esencias de plantas medicinales, pero un sinnúmero de hierbas son aptas no solo para aromatizar y relajar, sino también para aliviar dolencias.

Algunos baños medicinales son estimulantes, otros ayudan a descongestionar las vías respiratorias e incluso algunos ayudan a bajar la fiebre.

En general, toda hierba de uso interno puede usarse en estos baños medicinales, pero según la hierba que se utilice y la temperatura del agua, tiene efectos específicos. Algunos baños son estimulantes, otros ayudan a descongestionar las vías respiratorias, unos más inducen el sueño e incluso algunos ayudan a bajar la fiebre. Sus efectos terapéuticos se deben a que el agua caliente abre los poros de la piel, por la que se eliminan y asimilan las sustancias externas.

Las hierbas con aceites esenciales son muy socorridas porque sus vapores se inhalan a través de la nariz, de ahí pasan a los pulmones y después al torrente sanguíneo. Además, el mensaje de los aromas pasa directamente al cerebro, por lo que la asimilación es rápida.

La temperatura del agua también importa. Fría o templada es excelente para estabilizar el cuerpo y bajar la fiebre, y caliente relaja y calma el sistema nervioso. Fría es especialmente estimulante. Por otra parte, los efectos llegan a ser diferentes según la zona que se sumerge. Por supuesto, un baño herbal medicinal completo implica sumergir todo o la mayor parte del cuerpo en agua con sustancias herbales, pero un baño de pies o de manos es útil para problemas como artritis, mala circulación y resfriados.

Los baños medicinales con hierbas son bastante fáciles de preparar, si bien algunos requieren preparaciones que deben elaborarse previamente. Mira estos dos baños:

1. Receta para Baños Medicinales

Ingredientes:

  • 600 ml de infusión de hierbas.

Preparación:

1. Llena la tina con agua caliente.

2. Antes de que la tina se llene completamente, añade la infusión de hierbas.

3. Sumérgete en la tina durante 20 minutos.

Haz la infusión tú mismo poniendo las hierbas de tu elección en 600 ml de agua hirviendo. Estos baños medicinales son más potentes si la infusión es muy fuerte, por lo que podrías añadir mayor cantidad de hierbas. Si necesitas usar raíces, cortezas o partes más duras de las hierbas, sustituye la infusión por una decocción y después viértela en el agua del baño como se indica.

Cuando los baños medicinales no contienen hierbas aromáticas, puedes usar incienso o velas aromáticas para aliviarte y relajarte al mismo tiempo.

2. Receta para Baños Medicinales.

Ingredientes:

  • 150 gr de hierba seca.
  • Aceite esencial de tu preferencia.
  • 1 pañuelo grande y limpio de nylon, o bolsa de muselina.

Preparación:

1. Deposita la hierba en el pañuelo o bolsa de muselina.

2. Ata el pañuelo en el grifo de la bañera, de manera que el chorro de agua caiga a través de él.

3. Abre el grifo y comienza a llenar la tina o bañera con agua muy caliente.

4. Cuando la tina esté medio llena, ajusta la temperatura del agua para que salga menos caliente, y cierra el grifo al llenarla.

5. Desata el pañuelo y desecha las hierbas, que puedes usar después como composta.

6. Agrega al agua unas 10 a 15 gotas de aceite esencial.

7. Sumerge tu cuerpo durante 15 o 20 minutos.

Para un baño de pies o manos sumérgelos en agua durante 8 minutos por la tarde y 8 minutos por la noche. Los niños deben estar menos tiempo sumergidos completamente: alrededor de 10 minutos; y 4 en la mañana y 4 en la noche en caso de baños de pies o manos.

Hierbas ideales para baños medicinales:

Lavanda (Lavandula angustifolia, Lavandula officinalis). Flores.

Toronjil (Melissa officinalis). Hojas.

Romero (Rosmarinus officinalis). Hojas.

Saúco negro (Sambucus nigra). Flores.


Fuentes:

David Hoffmann. (1998). The herbal handbook. A user’s guide to medical herbalism. Estados Unidos: Healing Arts Press.

James Green. (2000). The herbal medicine maker’s handbook. A home manual. Estados Unidos: Crossing Press.

Rosemary Gladstar. (2008). Herbal recipes for vibrant health. Storey Publishing.

Rosemary Gladstar. (2012). Medicinal herbs. A beginner’s guide. Storey Publishing.