Plantas Medicinales Básicas en el hogar

Todos los días, incluso antes de levantarnos de la cama, estamos en riesgo de sufrir problemas de salud. Podemos tropezar y caernos, golpearnos con los muebles, contraer resfriados, sufrir picaduras de insectos, quemarnos con el fuego o el sol, tener molestias estomacales, padecer fiebre y otras dolencias comunes. Como sabemos eso, muchas personas suelen tener en casa y en su oficina un botiquín de primeros auxilios con gasas, alcohol, banditas, termómetros y otros medicamentos y utensilios.

Para esos inconvenientes en la salud, también podemos armar fácilmente un botiquín bien surtido con preparaciones herbales o hierbas útiles en dolencias típicas como la diarrea, la fiebre y las quemaduras. Estas hierbas tienen propiedades que ayudan principalmente a aliviar dolores, combatir las infecciones y acelerar la curación de manera rápida, de modo que pueden sustituir a muchos medicamentos convencionales.

La mayoría de las hierbas importantes en un botiquín son conocidas y fáciles de conseguir y cultivar.

La mayoría de las hierbas importantes en un botiquín son conocidas y fáciles de conseguir y cultivar; de hecho, algunas son esenciales en la cocina. Otras, aunque quizá menos conocidas, pueden obtenerse en una herboristería o tienda herbal. Si lo prefieres, también puedes comenzar a cultivarlas en un pequeño espacio de tu hogar.

Arma tu botiquín con las siguientes plantas medicinales:

¿QUÉ DEBO TENER? ¿CÓMO LO NECESITO? ¿PARA QUÉ ME SIRVE?
Sábila (Aloe vera) Gel o loción Quemaduras, piel inflamada, cortaduras, dermatitis, urticaria.
Ajo (Allium sativum) Cápsulas o ajo fresco Influenza, tos, dolor de garganta, bronquitis, infecciones de piel por hongos, sistema inmunitario debilitado.
Manzanilla alemana (Matricaria recutita) Infusión Tensión nerviosa, insomnio.
Consuelda (Symphytum officinale) Ungüento o pomada Pequeñas heridas de la piel, contusiones, fracturas, esguinces.
Equinácea (Echinacea purpurea) Cápsulas o tintura Resfriados, dolores de garganta, heridas infectadas de la piel.
Tomillo (Thymus vulgaris) Hierba seca y aceite esencial Uñas infectadas por hongos.
Olmo (Ulmus rubra o Ulmus fulva) Polvo o tabletas Ardor de estómago, colon irritable, bronquitis.
Jengibre (Zingiber officinale) Decocción Náuseas, vómitos, indigestión.
Árnica (Arnica montana) Ungüento Esguinces, contusiones, lesiones musculares por deportes.
Toronjil (Melissa officinalis) Infusión Molestias estomacales por estrés.
Avellano de bruja (Hamamelis virginiana) Destilado Rasguños, ojos irritados.
Alcaravea (Carum carvi) Semillas (para masticar) Indigestión.
Lavanda o espliego (Lavandula angustifolia) Aceite herbal Quemaduras y escaldaduras leves.
Clavo (Syzygium aromaticum) Aceite herbal Dolores dentales.
Mirra (Commiphora myrrha) Tintura Raspones, heridas y cortaduras frescas.
Árbol de té (Melaleuca alternifolia) Aceite esencial Leves infecciones de la piel por hongos y bacterias, acné leve, forúnculos, dolor leve de oídos, infecciones vaginales (candidiasis).
Pamplina o hierba gallinera (Stellaria media) Ungüento Piel irritada.
Zarzamora (Rubus fruticosus agg.) Tintura Diarrea.
Saúco negro (Sambuscus nigra) Infusión Fiebre, alergias, congestión nasal.
Cebada (Hordeum vulgare) Agua mezclada con limón Problemas del tracto urinario.
Canela (Cinnamomum verum) Infusión Gases, problemas digestivos.
Valeriana (Valeriana officinalis) Tintura Dolores de cabeza por estrés.


No es completamente necesario que tengas todas estas hierbas en el botiquín, pero sí la mayoría. Otras hierbas que podrías necesitar son:

-Regaliz (Glycyrrhiza glabra).

-Reina de los prados (Filipendula ulmaria).

-Menta (Mentha x piperita).

-Romero (Rosmarinus officinalis).

-Salvia (Salvia officinalis).

-Milenrama (Achillea millefolium).

-Matricaria (Tanacetum parthenium).

Consejos

-Si tu botiquín se compone casi exclusivamente de hierbas o preparaciones herbales, ten a la mano también vendas, torundas de algodón, hisopos y gasas estériles, guantes, cucharas y termómetros para aplicarlas y revisar la temperatura corporal.

Guarda las hierbas y las preparaciones herbales en sitios frescos, secos y oscuros, de preferencia en un mismo lugar para tener acceso fácil y rápido a ellas cuando se necesiten. Las infusiones y decocciones no duran frescas en el refrigerador más que un par de días, así que es mejor elaborarlas tan pronto como surja el problema. No te preocupes, su preparación toma muy poco tiempo.
Fuentes

Deni Bown. (1996). Enciclopedia de las hierbas y sus usos. España: Grijalbo Mondadori.

Andrew Chevallier. (2007). Herbal remedies. Estados Unidos: DK Publishing.

Rosemary Gladstar. (2012). Medicinal herbs. A beginner’s guide. Storey Publishing.

James Green. (2000). The herbal medicine maker’s handbook. A home manual.EstadosUnidos: Crossing Press.