Echinacea purpurea, Echinacea angustifolia, Echinacea pallida

Se llama equinácea a varias especies de plantas con flores del género Echinacea, de la familia Asteraceae y del orden Asterales; son, por lo tanto, parientes de los girasoles y las margaritas, lo cual se aprecia por la forma de sus flores. En medicina se utilizan principalmente 3 especies de características similares: E. purpurea, E. angustifolia y, en menor medida, E. pallida.

Estas plantas son nativas del oeste de Norteamérica, y se les encuentra naturalmente en praderas abiertas de pastos altos, bosques abiertos rocosos y, algunas veces, en zonas cercanas a ríos y arroyos. Sus propiedades medicinales son cada vez más valoradas, e investigaciones sobre sus posibilidades están en curso.

La palabra “echinacea” deriva del término griego echinos, que significa “erizo”.

¿Cómo es?

En términos generales, las equináceas son hierbas perennes. E. purpurea tiene rizomas ligeramente gruesos. Los tallos aéreos son delgados, erectos y cubiertos por cortos pelillos; pueden ramificarse en su parte superior. Sus hojas verde brillante tienen una forma lanceolada. La altura varía; por ejemplo, E. purpurea puede alcanzar 1.20 metros, pero E. angustifolia normalmente crece entre 40 y 70 centímetros y E. pallida alcanza hasta 75 o 90 centímetros.

Poseen llamativas flores compuestas. El centro, o pseudanthium, mide de 4 a 15 centímetros de diámetro y contiene pequeñísimas flores amarillas o anaranjadas. Las flores externas registran de 2 a 8 centímetros de longitud, y muestran un color rosado a púrpura muy característico. E. purpurea y E. angustifolia desarrollan polen amarillo, mientras que el polen de E. pallida es blanco.

Las equináceas florecen, aproximadamente, entre verano y otoño, y poco después aparecen aquenios considerados frutos.

La equinácea tiene la capacidad de prevenir y curar infecciones.

Cultivo y cosecha

Estas plantas crecen fácilmente en suelos fértiles y bien drenados, pero toleran los secos. Prefieren vivir en lugares soleados o con un poco de sombra. Pueden sembrarse por semillas en primavera o por esquejes de raíz durante los últimos días del invierno. En condiciones adecuadas y a unos 25 ºC, las semillas germinan al cabo de 10 a 21 días, o en un máximo de 30 días.

Las raíces y rizomas se recogen en el otoño, con mucho cuidado de no dañarlas con los instrumentos. Una vez secos están listos para ser preparados en tinturas, polvos, etcétera. Las flores se cortan cada vez que se necesiten.

Constituyentes activos

Aceite volátil, polisacáridos, ésteres de ácido cafeico (como echinacoside, presente en E. angustifolia y E. pallida), ácido clorogénico, dépsido y poliacetilenos.

Propiedades

Analgésicas, alterativas, antibacterianas, antiedémicas, antiinflamatorias, antiespasmódicas, antivirales, diaforéticas, amargas, antisépticas, bactericidas, fungicidas, inmunoestimulantes, sialagogas, vasodilatadoras y vulnerarias.

Partes utilizadas

Raíces, hojas, flores y semillas. La equinácea puede usarse enteramente.

Usos medicinales tradicionales

Dado que las 3 especies tienen una composición y propiedades similares, cualquiera tiene los usos que se indican; sin embargo, es E. purpurea la especie que generalmente se menciona en los remedios debido a su fácil cultivo. Es una de las hierbas con más usos medicinales del mundo.

Sistema inmunitario. La equinácea tiene fama de mejorar la función inmunitaria, aumentando la resistencia ante las infecciones y reduciendo el riesgo de padecerlas. Las plantas tienen un alto nivel de moléculas de polisacáridos a los que el cuerpo percibe como una amenaza, de modo que estimulan la producción de células T auxiliares y de interferón, los cuales son agentes que ayudan a combatir a los microorganismos patógenos que intentan proliferar en el organismo. Asimismo, activan los macrófagos que fagocitan a dichos microorganismos. En pocas palabras, la equinácea tiene la capacidad de prevenir y curar infecciones.

Puede tomarse remedios internos con equinácea, preferentemente tinturas, para reforzar un sistema inmunitario debilitado o mejorarlo ante una enfermedad infecciosa. En general, es una hierba adecuada que puede administrarse en personas propensas a sufrir continuas infecciones, como las del herpes.

Sistema respiratorio. Estudios sobre equinácea indican que la hierba, por sus propiedades antivirales, puede reducir la intensidad y la duración de un resfriado en un 10-30 por ciento. Es útil para tratar, además de resfriados, sinusitis, gripes, bronquitis crónica, amigdalitis, dolores de garganta y otras enfermedades infecciosas virales y bacterianas del sistema respiratorio.

Sistema tegumentario. Si se consume vía interna ayuda a aliviar alergias y sus síntomas en la piel, urticaria, forúnculos, psoriasis y eccema, debido a que permite limpiar la sangre. Se ha usado desde hace siglos como remedio para tratar picaduras y mordeduras de insectos, así como de serpientes de cascabel y escorpiones, aunque en la actualidad conviene acudir al médico antes de usar la hierba u otro remedio casero ante casos graves.

Su acción antimicrobiana es eficaz para desinfectar heridas de la piel, si se aplica como linimento.

Sistema circulatorio y linfático. Estimula la circulación, la sudoración y la limpieza de la sangre, por lo que sirve como auxiliar en casos de septicemia, gangrena, abscesos y heridas de lenta curación. Desintoxica el sistema linfático.

Sistema reproductivo. En forma de crema, previene infecciones vaginales por hongos, y como tintura ayuda a combatir su recurrencia.

Usos y propiedades de la equinácea.

Preparaciones comunes

Con equinácea se preparan principalmente tinturas, tés (decocciones con la raíz), polvos, cápsulas y tabletas.

Contraindicaciones

Los efectos adversos son muy raros, pero algunas personas experimentan reacciones alérgicas al contacto con la equinácea. Por lo general, durante las reacciones se presenta urticaria, pero existe riesgo de presentar anafilaxia, una reacción potencialmente mortal. Debe acudirse al médico cuanto antes.

No debe tomarse internamente durante períodos prolongados, ya que esto provoca irritación de garganta, salivación, náuseas y mareos. Es importante que personas con un sistema inmunitario débil consulten al médico antes de tomar tratamientos con equinácea.

Por último, puede aumentar los niveles en la sangre de ciertos fármacos, como el itraconazol y la lovastatina. Se recomienda preguntar al proveedor de medicamentos antes de consumir la hierba.

Curiosidades

-Los nativos americanos usaban las especies de equinácea para curar diversos padecimientos. La especie que más usaban era E. angustifolia.

-Los mismos nativos americanos la usaban como antídoto para mordeduras de serpientes venenosas.

-Específicamente, los Omaha-Ponca masticaban la raíz para hacer más soportable el dolor de dientes.

-Se ha usado en Alemania como parte del tratamiento del cáncer.

 
Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Echinacea

http://www.kew.org/science-conservation/plants-fungi/echinacea-purpurea-eastern-purple-coneflower

Deni Bown. (1996). Enciclopedia de las hierbas y sus usos. España. Grijalbo Mondadori.

Linda B. White, Barbara Brownell Grogan, Barbara H. Seeber. (2013). 500 time-tested home remedies and the science behind them. Fair Winds Press.

James A. Duke. (2002). Handbook of medicinal herbs. Second edition. CRC Press.

David Hoffmann. (2003). Medical herbalism. The science and practice of herbal medicine. Estados Unidos. Healing Arts Press.

Andrew Chevallier. (2007). Herbal remedies. Estados Unidos. DK Publishing.