Syzygium aromaticum

¿Quién no reconoce al clavo? Esta especia de forma similar a la de los auténticos clavos es un viejo conocido de las artes culinarias, y proviene de una planta originaria de Indonesia, específicamente de las islas Molucas, en donde se desarrolla a través de bosques bajos. También crece de manera natural en Filipinas y, en general, en el sureste de Asia, pero actualmente el cultivo se extiende a varios países tropicales del mundo, como Madagascar, Zanzíbar y Sri Lanka.

El clavo, que no es más que un botón seco de flor, fue una de las primeras especias comercializadas, y probablemente comenzó a usarse en China. Se sabe que llegó a Europa alrededor del año 300 d. C. y que se importó a Alejandría en el 176 de la era común. Durante el siglo XVII el comercio de especias lo elevó hasta ser considerado uno de los productos más valiosos del mundo.

Está clasificado científicamente como una especie del orden Myrtales, de la familia Myrtaceae y del género Syzygium.

¿Cómo es?

La planta del clavo es un árbol pequeño perenne de 8 a 12 metros de altura, aunque algunos alcanzan hasta 20 metros. Sus ramas son ascendentes, y de ellas crecen hojas aromáticas simples, coriáceas y de aspecto brillante. Presentan una forma ovada-lanceolada, y en su base se encuentran unas glándulas que contienen aceite.

Las flores comienzan a crecer en verano, en pequeños racimos. Cada flor inicia como un botón de color pálido, después adquiere un tono verde y posteriormente se vuelve roja o rosada, con 4 pétalos superpuestos. Al igual que las hojas, son muy fragantes. Tiempo después del inicio de la floración aparecen frutos color púrpura, de forma oblonga y con 1 o 2 semillas en su interior.

El clavo, que no es más que un botón seco de flor, fue una de las primeras especias comercializadas.

Cultivo y cosecha

A menudo, el cultivo de Syzygium aromaticum es delicado, ya que al ser nativo de una pequeña región no se adapta a cualquier tipo de clima y suelo. Puede propagarse por semillas en primavera o por esquejes semimaduros en verano en un suelo fértil y bien drenado y en un lugar soleado.

Los clavos se recogen cuando tienen de 1.5 a 2 centímetros de longitud, y después se ponen a secar.

Constituyentes activos

Aceite volátil (incluye eugenol, vanilina, salicilato de metilo y pineno), taninos y goma.

Propiedades

Anestésicas, antisépticas, analgésicas, carminativas, antiespasmódicas, antihelmínticas, antiagregantes, antiartríticas, anticonvulsivas, antieméticas, antihistamínicas, antiinflamatorias, rubefacientes, vermífugas, estimulantes, antimutagénicas, antioxidantes, antivirales, candidicidas, desodorantes, digestivas, expectorantes, fungicidas, tónicas, estomacales, vasodilatadoras y tranquilizantes.

Partes utilizadas

Botones y, ocasionalmente, hojas y tallos. El aceite esencial tiene un amplio uso medicinal.

Usos medicinales tradicionales

El clavo se considera un agente caliente y estimulante, con potentes efectos antisépticos. Incluso como parte de la comida tiene efectos benéficos. Con seguridad, su uso terapéutico más conocido es como remedio para el dolor de dientes; un clavo, el aceite diluido o el polvo, alivian el dolor y combaten infecciones, incluso candidiasis oral. El principal responsable de su efectividad es el eugenol.

También es auxiliar en el tratamiento de úlceras bucales.

Sistema digestivo. Al ser carminativo y antiespasmódico, se emplea para mejorar la digestión, tratar los síntomas de la indigestión y aliviar las náuseas. Ayuda a reducir el exceso de gases, los espasmos dolorosos y la distensión abdominal. Asimismo, si se agrega a las comidas ayuda a prevenir y contrarrestar intoxicaciones alimentarias e infecciones transmitidas por alimentos, como la gastroenteritis. Combate la diarrea. En las regiones tropicales de Asia suele administrarse para remediar cólera y malaria.

Por otra parte, el clavo tiene un efecto anestésico significativo, por lo que se ha usado en dosis terapéuticas para disminuir el dolor por síndrome de intestino irritable. Lo que hace es reducir la sensibilidad de los nervios en el intestino.

Sistema tegumentario. El aceite esencial de clavo puede ser útil para aliviar el dolor causado por el herpes zóster, ya que este virus afecta las terminaciones nerviosas. En Asia también se le ha empleado en el tratamiento de la sarna, y en otras partes como remedio para úlceras cutáneas, acné y llagas. Es un buen repelente de insectos natural.

Es útil si se aplica sobre la piel para calmar los espasmos musculares.

Sistema nervioso. Como estimulante, el clavo promueve la memoria y puede ayudar a levantar el ánimo.

Usos y propiedades del clavo.

Preparaciones comunes

El clavo suele administrarse solo, en aceite esencial, aceite herbal, tintura y té (infusión).

Contraindicaciones

El aceite esencial nunca debe consumirse en remedios de uso interno, pues el eugenol puede resultar irritante. Tampoco debe aplicarse sin diluir en encías y gargantas de bebés y niños muy pequeños.

Se ha documentado pocos casos de alergia al clavo y dermatitis por uso externo. Las dosis terapéuticas durante el embarazo y lactancia deben ser moderadas.

Curiosidades

-En China, las personas que se dirigían al emperador se colocaban un clavo en la boca para hacer más agradable su aliento.

-Durante más de 100 años, Zanzíbar fue el principal productor de clavo.

-La palabra “syzygium” de su nombre científico se deriva del término griego syzygos, cuyo significado es  “unido”.

-El aceite se ha usado como ingrediente de dentríficos.

 

 
Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Clove

http://www.kew.org/science-conservation/plants-fungi/syzygium-aromaticum-clove

Andrew Chevallier. (2016). Encyclopedia of Herbal Medicine, 3rd Edition. DK Publishing.

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Deni Bown. (1996). Enciclopedia de las hierbas y sus usos. España. Grijalbo Mondadori.

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