Cebolla – Allium cepa

La cebolla es un ingrediente imprescindible en la cocina de casi todo el mundo. Su sabor picante y su aroma intenso la hacen fácilmente reconocible ante otros ingredientes, y ha sido usada tanto por sus propiedades culinarias como medicinales.

La planta es pariente del ajo (Allium sativum) y los puerros (Allium ampeloprasum var. porrum); forma parte del orden Asparagales, de la familia Amaryllidaceae y del género Allium. Es una especie exclusivamente de cultivo nativa probablemente del suroeste de Asia, pero actualmente se cultiva en todo el mundo. Su facilidad de cultivo permitió que se extendiera rápidamente hacia otras regiones; ya en la Edad Media eran un alimento muy habitual en las mesas.

¿Cómo es la cebolla?

Allium cepa es una planta bienal que suele cultivarse como anual. Robusta, con tallos huecos y hojas también huecas de color verde azulado con una base aplanada de color blanco. Toda la planta puede alcanzar de 15 a 45 centímetros de altura, aunque algunas llegan a medir hasta 1 metro. Su bulbo es redondo y se hincha conforme acumula reservas de alimentos. Muchos bulbos registran unos 10 centímetros de ancho.

En verano aparece una umbela amplia en donde se encuentran pequeñas flores blancas en forma de estrella, con un ligero matiz verde. Produce diminutas semillas oscuras. La cebolla, el bulbo de la planta, existe en numerosas variedades, con formas, tamaños y colores diversos: moradas o rojas, blancas, amarillas, etcétera.

Las cebollas crudas, consumidas vía oral, pueden coadyuvar a expeler gusanos parásitos.

Cultivo y cosecha.

Las cebollas se propagan por semillas en otoño o primavera o por bulbos pequeños en primavera. Necesita un suelo húmedo, fértil y bien drenado, con pH de al menos 6.5. Tienen preferencia por suelo arenosos. La cosecha de los bulbos se lleva a cabo a finales de verano o principios de otoño, y después se dejan secar.

Constituyentes activos.

Aceite volátil (incluida la alicina y alina), ácidos fenólicos, flavonoides y esteroles.

Propiedades de la cebolla.

Antiagregantes, antibacterianas, expectorantes, fungicidas, diuréticas, amebicidas, carminativas, antiedémicas, antihistamínicas, antiinflamatorias, antioxidantes, antimicóticas, antisépticas, antiespasmódicas, cardiotónicas, candidicidas, estimulantes, cardiotónicas, coleréticas, diaforéticas, emenagogas, hipoglucémicas, hipotensivas, sedantes, rubefacientes, estomacales, tónicas y vermífugas.

Partes utilizadas.

Bulbo.

Beneficios de la cebolla en el cuerpo humano.

Sistema cardiovascular.

Su consumo, como parte de la dieta, está asociado a la salud de los vasos sanguíneos. La cebolla reduce la coagulación de las plaquetas, y además, contribuye a disminuir los niveles de azúcar en la sangre, un efecto deseable para personas con diabetes. Se sabe que rompe la fibrina que rodea las venas varicosas, ayudando a controlarlas.

De igual modo, pueden contribuir a reducir el riesgo de hipertensión, arteriosclerosis y accidente cerebrovascular.

Sistema respiratorio e inmunitario.

Aunque por su fuerte aroma no parece, la cebolla elimina bacterias de boca y garganta; es uno de los mejores remedios para combatir infecciones, ya que fortalece la función inmunitaria debido a su concentración de sulfuro, selenio y germanio. La piel y el anillo exterior son ricos en quercetina, un flavonol que actúa como antioxidante y que tiene un efecto antihistamínico; es decir, reduce la liberación de una sustancia llamada histamina, causante de síntomas como escurrimiento nasal, estornudos y lagrimeo. Esto la hace ideal para tratar también alergias estacionales en las que se experimentan estos síntomas.

También es un eficaz expectorante al reducir la congestión. Sus tiosulfinatos pueden reducir el estrechamiento de los bronquios y reducir la inflamación de vías aéreas, por lo cual puede consumirse cuando hay ligera dificultad respiratoria por asma, bronquitis u otro problema no urgente, ya que abre las vías respiratorias y ayuda a expeler el moco.

La quercetina se concentra en la piel.

Sistema digestivo.

Algunos compuestos de la cebolla tienen acción antifúngica y, claro, antimicrobiana, así que es excelente para prevenir y tratar infecciones del tracto digestivo. Las cebollas crudas, consumidas vía oral, pueden coadyuvar a expeler gusanos parásitos.

Sistema urinario.

Es un agente diurético. Por su acción antibacteriana es adecuada para tratar infecciones del tracto urinario, incluida la cistitis.

Sistema tegumentario.

Como cataplasma, es un buen remedio para quemaduras, picaduras de avispa, abscesos, forúnculos, torceduras y esguinces. En todos los casos de uso externo debe usarse la cebolla fresca o ligeramente cocida, ya que el cocimiento reduce sus propiedades, y además, la cebolla fresca contiene enzimas que reducen la inflamación y el riesgo de infección, gracias a las propiedades antisépticas de su jugo. Las cebollas horneadas se han usado para drenar el pus de úlceras.

La inhalación de media cebolla cruda es útil para prevenir el desmayo y despertar a una persona. Su famoso efecto en los ojos es bueno para limpiarlos; ante un cuerpo extraño se recomienda acercar una cebolla partida para permitir el lagrimeo. El jugo caliente, aplicado en el canal auditivo, combate la infección y disminuye el dolor.

Se cree que la quercetina puede proteger al organismo contra ciertos tipos de cáncer, y pese a que todavía no hay estudios concluyentes sobre esto, no hay duda de que el consumo regular de cebolla es benéfico para el cuerpo.

Usos y propiedades de la cebolla.

Preparaciones comunes.

Las cebollas pueden administrarse con motivos terapéuticos tanto en alimentos como en jarabes, cataplasmas, tés, jugos y tinturas. Generalmente se les consume frescas.

Contraindicaciones.

En casos muy raros puede producir dermatosis de contacto y rinoconjuntivitis alérgica. Puede interferir con fármacos para el control de glucosa en la sangre.

Curiosidades de la cebolla.

-Se sabe que las cebollas se comían usualmente en el Antiguo Egipto.

-Su consumo se remonta a la Edad de Bronce, en vista de los restos encontrados en asentamientos que datan de aquel tiempo.

-En la época medieval, muchas personas colocaban racimos de cebollas en las puertas de sus casas para mantener alejada la peste.

 

Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Onion

http://www.kew.org/science-conservation/millennium-seed-bank/seed-research/allium-cepa

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