Anís – Pimpinella anisum

Su especial sabor agradable lo han hecho ingrediente de muchos licores, y sus propiedades medicinales y culinarias le han dado un lugar especial en las alacenas domésticas. El anís, anís verde, matalahúga o matalahúva no debe ser confundido con el anís estrellado (Illicium verum), de sabor ligeramente similar.

Pimpinella anisum es una especie oriunda de Egipto y el Medio Oriente, pero se cultiva en muchos países de Europa y Asia. Crece favorablemente en la región mediterránea. Los científicos la clasifican en el orden Apiales, en la familia Apiaceae y en el género Pimpinella.

Sus semillas son la parte más codiciada, pero a veces las hojas frescas se agregan a ensaladas y algunos platillos. Las semillas sirven para dar sabor a platos dulces y salados, y su aceite esencial es valorado en perfumería.

¿Cómo es el anís?

La planta del anís es una especie herbácea anual fragante de alrededor de 90 centímetros de altura. Tiene tallos delgados y hojas ovadas, divididas y de borde dentado. Las hojas de la parte inferior son simples, pero las superiores son pinnadas.

En verano comienzan a crecer minúsculas flores blanquecinas de 3 milímetros de diámetro, dispuestas en umbelas. Dan paso a pequeños frutos llamados esquizocarpios, de 3 a 5 milímetros de diámetro. Alojan semillas acanaladas que maduran entre agosto y septiembre. En realidad, son los frutos los llamados “semillas de anís”.

Se ha comprobado que las semillas, así como el aceite esencial, aumentan la producción de leche materna.

Cultivo y cosecha.

No es una planta de fácil cultivo, ya que requiere un verano cálido que permita la maduración de las semillas. Es semirresistente y se propaga por semillas durante la primavera en un suelo fértil, bien drenado, profundo y preferentemente arenoso, y en un lugar soleado. Las semillas germinan en un lapso aproximado de 3 semanas. No tolera bien ser trasplantada.

Las raíces se recolectan en otoño y se ponen a secar o se procesan para obtener el aceite. Las hojas se recogen en mejor estado durante el verano, mientras que las semillas se recogen maduras y se secan o destilan.

Constituyentes activos.

Flavonoides (rutina, isovitexina, quercetina y luteolina, entre otros), ácidos grasos, furanocumarinas, esteroles, proteínas, fenilpropanoides y aceite volátil (incluye anetol y estragol).

Propiedades del anís.

Alergénicas, carminativas, analgésicas, antibacterianas, antisépticas, antiespasmódicas, antivirales, digestivas, diaforéticas, sedantes, estrogénicas, emenagogas, expectorantes, fungicidas, insecticidas, laxantes, lactagogas, parasiticidas, estimulantes, tónicas y estomacales.

Partes utilizadas.

Semillas, de las que se extrae el aceite esencial. A veces se utilizan las hojas.

Beneficios del anís en el cuerpo humano.

Sistema digestivo.

Incrementa la circulación en el tracto digestivo. Las semillas de anís son unos de los mejores agentes carminativos que se conocen; entre otras bondades, estimulan la digestión y alivian los síntomas molestos de la indigestión como el exceso de gases, los eructos, los espasmos y la distensión abdominal. El té estimula el apetito. En este aspecto, sus propiedades son similares a las del hinojo.

Las semillas y el aceite esencial de anís son efectivos para aliviar las náuseas matutinas, y si las semillas se consumen en té sirven para cortar el hipo. Aplacan los espasmos intestinales, la diarrea y la acidez. Masajes suaves con el aceite esencial en el vientre pueden calmar el cólico en bebés.

El té de las semillas, bebido o como enjuague bucal, es buen refrescante del aliento, ya que elimina las bacterias debido a su acción antiséptica.

Sistema reproductivo.

Las semillas, así como el aceite esencial, aumentan la producción de leche materna; las primeras consumidas y las segundas en masajes durante varios días. Inhalaciones y masajes con el aceite esencial reducen el dolor menstrual, ya que tiene una leve actividad estrogénica. También se dice que facilita el parto.

Sistema respiratorio.

Aunque el anís no es un remedio popular para los problemas del tracto respiratorio, su efecto antiespasmódico es muy valioso en dolencias que ocasionan espasmos bronquiales, como en la bronquitis, la tos ferina, la traqueítis y el asma, y además, reduce la inflamación de las vías aéreas. Infusiones calientes de las semillas aflojan la mucosidad al ser una hierba antiespasmódica, y combaten las infecciones gracias a sus propiedades antisépticas. En infusión o gárgaras, ayuda a calmar la tos seca.

Sistema nervioso.

El aceite esencial de anís es buen remedio cuando hay estrés ligero y dolor de cabeza tensional.

Sistema tegumentario.

El aceite es un antiguo remedio para eliminar piojos de la cabeza y sarna.

En general, el anís puede añadirse a tés u otros remedios de plantas diversas para mejorar su sabor.

Preparaciones comunes.

Se administra generalmente en tés (decocciones) y tinturas. Las semillas pueden masticarse directamente.

Contraindicaciones.

Excepto bajo supervisión médica, el consumo de anís en dosis terapéuticas está contraindicado durante el embarazo, aunque no hay problema con su consumo en los alimentos. Puede interferir con los efectos de la terapia anticoagulante. En raros casos produce reacciones alérgicas.

El aceite esencial solo debe usarse en remedios de uso externo.

Curiosidades del anís.

-Durante el período otomano, el anís se usó para tratar el cólera.

-Se ha dicho que la planta atrae a los perros, así como la hierba gatera (Nepeta cataria) atrae a los gatos.

-Los antiguos egipcios fueron los primeros en cultivar Pimpinella anisum como especia.

-Los antiguos romanos lo añadían a pasteles de boda como símbolo de amor.

 

Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Anise

http://www.pfaf.org/user/Plant.aspx?LatinName=Pimpinella+anisum

https://hort.purdue.edu/newcrop/med-aro/factsheets/ANISE.html

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