5 Razones por las que Debes Consumir Hierbas de Olor.

Las hierbas de olor o  hierbas aromáticas son plantas de las que se utilizan sus partes frondosas por su olor y sabor. Algunas de ellas, además de las mencionadas, son la albahaca (Ocimum basilicum), la mejorana (Origanum majorana), el toronjil (Melissa officinalis), el romero (Rosmarinus officinalis), el tomillo (Thymus vulgaris), la salvia (Salvia officinalis), la menta (Mentha x piperita) y la hierbabuena (Mentha spicata), entre otras.

La comida no sería lo mismo sin el orégano (Origanum vulgare), el eneldo (Anethum graveolens), el perejil (Petroselinum crispum), el cilantro (Coriandrum sativum)… y un sinnúmero de hierbas que le añaden un delicioso aroma y un sabor característico. Hoy en día pocos se atreven a comer una sopa sin más que sal, y es que a lo largo del tiempo hemos perfeccionado el arte de preparar un platillo con hierbas de olor.

Si aún estás aprendiendo a cocinar o no sabes bien por qué es importante incorporarlas a tu dieta, toma nota de 5 razones por las que debes consumir hierbas de olor.

Algunas hierbas de Olor como la menta y la hierbabuena, son excelentes para refrescar el aliento.

1.- Son fuente de vitaminas, minerales y otros nutrientes.

Naturalmente, las hierbas aromáticas contienen nutrientes, especialmente vitaminas y minerales, y de esta forma enriquecen nuestras comidas, lo que aporta beneficios para la salud. Por ejemplo, el toronjil contiene altos niveles de vitamina C, calcio y magnesio, mientras que la hierbabuena es rica en vitamina C, vitaminas del grupo B y potasio.

Sin duda, un guisado con hierbas de olor es más nutritivo que sin ellas.

2.- Son muy versátiles.

Hay muchas maneras de preparar y de añadir hierbas aromáticas a las comidas. Se presentan en salsas, en ensaladas, en sopas, esparcidas en polvo, en ramitas, etcétera. En México, pequeñas ramas de epazote (Dysphania ambrosioides) se añaden a caldos de frijoles y al preparado con el que se rellenan los tamales, y en Italia se creó el famoso pesto, una mezcla de varios ingredientes que tiene a la albahaca  como componente estrella y que se añade generalmente a la pasta.

3.- Ayudan a digerir mejor la comida.

Si frecuentemente padeces indigestión u otros problemas relacionados, con más razón debes añadirlas a la mayoría de tus comidas. ¿Has sentido el sabor ligeramente amargo que tienen? Es precisamente ello lo que estimula el hígado y la vesícula biliar, ayuda desintoxicar y mejora la digestión. Lo que sucede es que las propiedades amargas estimulan el flujo de jugos digestivos del páncreas, duodeno e hígado. El aumento del flujo de bilis ayuda al hígado a eliminar más toxinas.

Algunas hierbas se valen de otros constituyentes y propiedades para mejorar la digestión. Por ejemplo, el eneldo, un antiespasmódico y antiinflamatorio, alivia las flatulencias, en tanto el hinojo (Foeniculum vulgare), que es hepático, antiinflamatorio y antiespasmódico, también alivia el exceso de gases y los cólicos y estimula la digestión. Estas y otras hierbas similares son excelentes para agregarse a comidas típicamente indigestas.

Extra: Las hierbas aromáticas contienen aceites esenciales en concentraciones específicas. Algunas, como la menta y la hierbabuena, son excelentes para refrescar el aliento.

4.- Son medicinales.

Aun en las comidas conservan o potencian sus propiedades medicinales. Además de ayudar a mejorar la digestión, muchas tienen propiedades antibacterianas o antisépticas y protegen el tracto intestinal de microorganismos patógenos. Las comidas con chiles picantes propician la sudoración, por lo que son ideales cuando se tiene fiebre. Además, una comida con gran cantidad de ciertas hierbas aromáticas (como la menta) ayuda a aflojar y expeler el moco de la nariz.

Otras hierbas, como el romero promueven la función del sistema inmunitario. De hecho, algunas comidas con hierbas aromáticas son ofrecidas más por su valor para aliviar dolencias que por su valor nutritivo.

5.-Resaltan el sabor final de las comidas y las hacen más apetitosas.

En realidad aquí tenemos dos razones, pero están muy relacionadas entre sí. Las propiedades amargas estimulan el apetito por sí solas, y el color y aroma brindan a las comidas una apariencia atrayente. El verde de las hierbas y el agradable aroma que despiden cuando se cuece la comida estimulan el olfato y la vista, y nos inclinan a probarla.

Consejos para usar hierbas de olor:

Úsalas lo más frescas posible. Mientras más frescas están, más concentrados están sus aceites esenciales.

Agrégalas cuando las verduras y carnes estén casi cocidas. Esto permite que las hojas conserven al máximo su sabor.

 

 

Fuentes:

Rosemary Gladstar. (2012). Medicinal herbs. A beginner’s guide. Storey Publishing.

David Hoffmann. (1998). The herbal handbook. A user’s guide to medical herbalism. EstadosUnidos: Healing Arts Press.

Andrew Chevallier. (2007). Herbal remedies. Estados Unidos: DK Publishing.

David Hoffmann. (2003). Medical herbalism. The science and practice of herbal medicine. EstadosUnidos: Healing Arts Press.

DeniBown. (1996). Enciclopedia de las hierbas y sus usos. España: Grijalbo Mondadori.