La clorofila es un pigmento fotorreceptor que está presente en las plantas y que facilita la absorción de la luz solar. Es un elemento muy importante para la vida, pues la energía almacenada se utiliza para diversos procesos naturales, como la fotosíntesis.

Este compuesto que permite a las plantas ser verdes y saludables, está disponible para nuestro consumo. Existen diferentes formas de clorofila que ocurren naturalmente, como la clorofila A y la clorofila B, siendo la A la más importante y la que está más presente en las plantas, pero también se conoce la c1, c2, d y f.

A la clorofila también se le conoce como “la sangre de las plantas”, debido a que estructura molecular se asemeja a la de la sangre de los seres humanos, con la diferencia de que nuestra hemoglobina está compuesta principalmente por hierro, mientras que en la clorofila el magnesio es el que destaca.

A la clorofila también se le conoce como “la sangre de las plantas”.

En los últimos años, la clorofila ha ganado adeptos como elemento que mejora la salud humana. Entre sus propiedades podemos encontrar vitaminas, antioxidantes y propiedades terapéuticas que poco a poco van mejorando la calidad de vida de quien la consume. No obstante, siempre antes de hacer uso de cualquier suplemento o preparado natural, debes consultar a tu médico para descartar algún tipo de alergia.

A continuación te daremos 10 razones para consumir clorofila.

1. Está repleto de poderosos nutrientes

La clorofila es una excelente fuente de vitaminas A, C, E, K y betacaroteno, así como de antioxidantes, ácidos grasos esenciales y minerales indispensables para el organismo como calcio, hierro, potasio y magnesio. No hay duda de que esta combinación de nutrientes es vital para el buen funcionamiento de nuestra máquina de carne y hueso.

Dónde conseguir clorofila.

Alimentos con clorofila.

2. Ayuda a la desintoxicación del hígado

La clorofila aumenta las enzimas de biotransformación de fase II, las cuales promueven la salud óptima del hígado al eliminar toxinas dañinas del organismo de manera segura.

3. Es un desodorante natural

Estudios realizados en personas con trimetilaminuria (TMAU), también conocida como síndrome de olor a pescado, demostraron que la clorofila disminuyó significativamente la cantidad de trimetilaminas, compuestos que provocan ese mal olor.

La neutralización de los olores corporales generados por bacterias también es útil en problemas comunes como el olor de pies, de axilas y otras zonas con gran cantidad de glándulas sudoríparas como las ingles. Incluso, la clorofila puede servir como un enjuague bucal para tratar el mal aliento o la halitosis.

4. Ayuda a perder peso

La clorofila no solo ayuda a la desintoxicación del hígado, sino también a la limpieza de nuestro sistema digestivo a través de la eliminación de desechos, algo que equilibra los niveles de fluidos y evita el estreñimiento.

Un estudio realizado por el Departamento de Ciencias Experimentales de Medicina de la Universidad de Lund, Suecia en 2014, reveló que los suplementos de clorofila pueden disminuir la sensación de hambre, reducir los niveles elevados de colecistoquinina y prevenir la hipoglucemia en las mujeres con sobrepeso u obesidad. Claro, que para la obtención de estos resultados, también debe existir una dieta saludable y ejercicio físico muy constante.

5. Reduce los niveles de colesterol

Consumir clorofila disminuye los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, lo que favorece la circulación sanguínea, evita el desarrollo de enfermedades y reduce la posibilidad de sufrir accidentes vasculares como ataques cardíacos.

6. Es fácil de obtenerla a través de los alimentos

La clorofila se encuentra en la mayoría de algas, frutas y verduras, en especial aquellas de color verde, como por ejemplo: hojas de berros, ortiga, malva, té verde, col de Bruselas, espinaca, acelga, albahaca, perejil y cilantro. En brotes como hierba de trigo, en bulbos como ajos y semillas como la soja o soya.

El brócoli, la zanahoria, la alfalfa, verdolaga, tomates, manzanas y suplementos como la espirulina también aportan cantidades muy importantes de clorofila.

7. Da energía

Al regenerar células y depurar toxinas, la clorofila permite al organismo tener más energía y vigor para las actividades cotidianas. Se recomienda ampliamente para personas con debilidad, fatiga y cansancio constante.

8. Fortalece el sistema inmunológico

La clorofila refuerza nuestras defensas al producir limpieza y alcalinidad al cuerpo. Además, al aportar oxígeno, evita el desarrollo y proliferación de algunos virus y bacterias anaeróbicas. Con esto mismo se previenen múltiples infecciones que reducen la expectativa de vida.

Clorofila para la salud.

Jugo con clorofila.

9. Es anticancerígena

Esto se relaciona al punto número uno. Gracias a los poderosos nutrientes plasmados en vitaminas, minerales, antioxidantes y todos los demás componentes saludables, la clorofila previene distintos tipos de cáncer.

Un estudio reciente descubrió que la clorofila puede limitar la ingestión de aflatoxinas, esto es, micotoxinas producidas en pequeñas concentraciones por hongos del género Aspergillus que están presentes en algunos alimentos, así como de nitrosaminas e hidrocarburos que inhalamos del medio ambiente. Todos estos compuestos son cancerígenos y comúnmente inevitables, pero pueden producir menores daños con la protección de la clorofila.

10. Otras razones

Otras razones para consumir la clorofila sin temor, es que problemas como la caspa, los espasmos menstruales, la falta de cicatrización y absorción de calcio, las excesivas flatulencias y la aparición de hongos en distintas áreas de nuestro cuerpo, pueden reducirse o eliminarse con ayuda de la clorofila en combinación de una vida con mejores hábitos de alimentación e higiene.

Algunos testimonios aseguran que la sinusitis, los síntomas de la anemia y las piedras en los riñones, entre otros padecimientos y síntomas de enfermedades, reducen gradualmente con el consumo de este compuesto natural.

Consumo de la clorofila.

Cómo consumir clorofila

La clorofila se consume en forma líquida o en cápsulas.

Si es en forma líquida se recomienda leer las indicaciones de cada etiqueta y seguir con la dosis sugerida, pero generalmente se agregan 10 gotas a un vaso con agua natural y se bebe en ayunas, media hora o una hora antes del desayuno; o bien, puede beberse de una hasta tres veces al día evitando las horas nocturnas, ya que las ganas de orinar suelen incrementar.

Muchas personas siguen con su tratamiento de clorofila por 3 o 4 meses y suspenden por dos o tres meses para nuevamente reiniciar.

En el caso de las cápsulas, se recomienda tomar una cápsula de clorofila líquida una vez al día para después aumentar la cantidad a tres cápsulas. Esto es si cada cápsula contiene 100 mg. De no ser así, lo mejor es seguir las instrucciones del envase.

Algunos efectos secundarios

La clorofila tiene más beneficios que desventajas, pero aún así, es importante conocer estas últimas para evitar sorpresas.

Los primeros días, la clorofila puede causar molestias digestivas e inflamación abdominal, pero poco a poco irán desapareciendo.

Los calambres en el abdomen se hacen presentes en algunas personas.

Puede generar diarrea los primeros días.

Como se mencionó anteriormente, las ganas de orinar se vuelven un poco más frecuentes, pero es parte de la adaptación del organismo.

Si presenta inflamación en cualquier parte del cuerpo, debe suspender su uso y visitar a su médico.